MANUEL DOPAZO
El Ayuntamiento de Alicante ha seleccionado un total de 23 mausoleos y panteones, tanto por su relevancia artística como histórica, para declarar su protección integral, lo que obligará a conservarlos al completo. Además, otros 17 elementos del Cementerio, que incluye viales y edificaciones propias del camposanto, tendrán protección ambiental y, finalmente, la puerta de entrada y la cripta tendrán protección parcial.
Los elementos a conservar son en total 42 y se incluyen tanto en la revisión del Plan General de Ordenación Urbana que ha salido a exposición pública, como en el Plan de ampliación del Cementerio que está en fase de tramitación.
La protección integral de los panteones garantiza la conservación de los mismos e impide que puedan ser no sólo demolidos, sino también alterados o modificados, como ha sucedido con algunos de ellos. La única obra que se autorizará será la de su restauración y conservación.
Estos panteones y mausoleos abarcan un amplio periodo histórico ya que una parte importante de ellos se construyeron e instalaron en el antiguo cementerio de San Blas, que fue clausurado en 1931, aunque el actual comenzó a recibir enterramientos a partir de 1918, año de inicio de su construcción, con motivo de la gran mortandad que produjo la epidemia de gripe de 1918.
El cierre del Cementerio de San Blas a consecuencia de su proximidad a la zona urbana motivó el traslado de mausoleos y panteones al que fue bautizado como "Nuestra Señora del Remedio".
La mayoría de los panteones que se protegen son de estilo gótico y románico, aunque también hay algún caso con influencias de Art Decó y racionalistas.
El trabajo de selección de los más destacados la ha llevado a cabo el departamento de arqueología municipal bajo la dirección de Pablo Rosser. Ha sido una labor complicada ya que se ha tenido que datar a todos ellos y algunos estaban abandonados mientras que encontrar la propiedad de otros no ha resultado fácil.
En la relación de los 23 elementos de protección integral hay algunos que son auténticos monumentos artísticos, con esculturas y edificaciones relevantes. Es el caso del mausoleo de Manuel Prytz, que se remonta a 1904 y está constituido por un templete de mármol sustentado por seis columnas corintias que protegen una escultura de la Virgen con el niño. El mausoleo de Sebastián Cortés es de 1901 y lo mas destacado es la figura yacente de Cristo que reposa su cabeza sobre el muslo de una mujer cubierta por una túnica. El mausoleo de José Botella es de 1936 y su elemento principal es un monumental grupo escultórico de Cristo crucificado con un ángel a sus pies. Otro mausoleo, el del torero Ángel C. Carratalá, cuenta con una escultura de una mujer con mantilla que sostiene al cuerpo sin vida del torero en traje de luces. También son dignas de destacar las esculturas de los mausoleos de Aurora Dallud, Hermanos Pedrós, Víctor Viñes y Mariano García.
Entre los panteones, sobresalen los de las religiosas de Jesús María, y los de Tecla Budesca, Antonio Piqueres y Mario Flores Arroyo.
Dentro de la protección ambiental, de menor relevancia y en los que la conservación no abarca la totalidad de elementos, se incluye la fosa común, en la que destaca un monolito a 27 republicanos ejecutados en 1939 y un monumento funerario a José Antonio Primo de Rivera.
Otros bienes de protección ambiental son el cementerio del Consulado Británico, la sala de vela, las casas para el sacerdote y empleados del camposanto, y las calles San Miguel, San Benito, San Julio, San Nicolás, Santa Brígida, San Gabino, Santa Matilde, Abad Penalva, Glorieta de Virgen del Remedio y, ya fuera del recinto, el vial de los Cipreses y la plaza del Cementerio.