D. P. / M. A.
El Ayuntamiento de Bigastro está abierto para todos los ciudadanos y aquí sigue gobernando el Partido Socialista", así lo aseguraron ayer la primer-teniente de alcalde, Inmaculada Martínez, y el concejal de Urbanismo, Raúl Valerio Medina, en una rueda de prensa convocada para intentar tranquilizar los ánimos de los ciudadanos y demostrar su apoyo y lealtad al alcalde. "Nosotros no vamos a especular sobre los motivos de las detenciones -aseguraron- pero no se pone en tela de juicio a este Ayuntamiento. Las puertas están abiertas y estamos aquí para lo que quieran nuestros ciudadanos. Aquí en Bigastro sigue la normalidad porque somos el partido que gobierna".
Los dos ediles aseguraron que desde la detención de Moya, "no paramos de recibir muestras de respaldo de compañeros de partido de muchos puntos de la provincia, lo que agradecemos. Tenemos un apoyo público", afirmó.
Los concejales aseguraron que desconocen los motivos de la detención de José Joaquín Moya y del secretario municipal, "nuestros servicios jurídicos están analizando la situación, pero no entendemos los motivos de los arrestos y, por tanto, qué delitos se les imputan. No vamos a especular -insistieron-. Nosotros siempre estamos asesorados por los técnicos, que nos han acompañado en los proyectos y que garantizan los informes, siempre bajo los parámetros de legalidad".
Sobre el apoyo sin fisuras que hacen a su alcalde, pese a que el PSOE ha anunciado su suspensión de militancia, añadieron que "es una medida cautelar que respetamos, pero no supone su expulsión y estamos sorprendidos. Lo que pedimos es que se aclare lo que ha ocurrido antes de emitir juicios de valor". Los dos portavoces del equipo de gobierno mostraron su malestar sobre el despliegue de efectivos durante el registro del Ayuntamiento -llegaron a darse cita en la Plaza de la Constitución una veintena de agentes de tres grupos distintos-, "es injustificado lo que vimos y nos parece un exceso de protagonismo", al tiempo que acusaron al Partido Popular de someter al equipo de gobierno "a una avalancha de querellas que se han ido desestimando una tras otra".