S. ESCRIBANO / P. G. B.
Cuatro de cada diez alicantinas se contagia del virus del papiloma humano (VPH) en el primer año en el que mantienen relaciones sexuales, una infección que puede derivar en cáncer de cuello de útero. De ahí la importancia de vacunar a las niñas en edades tempranas, como argumenta la ginecóloga Ghislaine Campagne, que ayer impartió una charla al respecto en Alicante con motivo del inicio de la campaña de vacunación que iniciará la Conselleria de Sanidad el lunes.
Las niñas de 14 años de la provincia, alrededor de 9.000, podrán recibir esta inmunización de forma gratuita con la autorización de sus padres, a quienes ya se les ha remitido una carta informativa. El lunes, los centros de salud -previa cita- y algunos centros educativos comenzarán a administrar la primera dosis (las otras dos se aplicarán antes de finalizar el curso) a este grupo de nacidas en 1994. Se hará, según explican desde la Conselleria de Sanidad, de forma escalonada para evitar aglomeraciones.
Esta vacuna previene contra el virus que causa el cáncer de cuello de útero y, aunque sólo se financia a partir de este curso para las niñas de 14 años, la doctora Campagne incide en la conveniencia de que las mujeres hasta los 26 años se la pongan (las tres dosis cuestan cerca de 500 euros). "Ocho de cada diez personas de la provincia adquirirán el VPH a lo largo de su vida y, aunque la mayoría lo expulsarán por sí mismas, un 20% de ellas podría desarrollar un cáncer". También la recomienda "a las mujeres que ya están infectadas".
La Asociación Nacional para el Desarrollo de la Salud de la Mujer (Adesam) apunta que en la Comunidad Valenciana se detectan anualmente 243 casos de este cáncer, de los que 76 terminan en defunción. Se trata, aseguran, del tercer índice de mortalidad por esta causa más alto del país, por detrás de Andalucía y Cataluña.
Por otro lado, la Dirección de Farmacia de la Conselleria de Sanidad ha alertado a los departamentos de salud sobre la existencia de un posible mercado negro de vacunas, tras el ofrecimiento ilegal realizado a personal de enfermería para adquirir el producto a un precio inferior al del mercado. El hecho lo denunció una enfermera del hospital de Elche.