J. A. R.
El río Seco mostraba ayer una imagen muy alejada de lo que su nombre puede hacer pensar. A su paso por Mutxamel, en el Assut de Sant Joan, el río ofrece una espectacular cascada a la altura de Bonalba, unas aguas recogidas en las comarcas de l'Alacantí y la Foia de Castalla que van a parar sin remedio al mar en el término municipal de El Campello.
Ese caudal procede de las precipitaciones caídas en las últimas horas en poblaciones como Mutxamel, La Torre de les Maçanes o Xixona, donde en esta última se recogieron en la tarde del miércoles más de 40 litros por metro cuadrado, aunque sin causar daños.
Hasta esta zona también llegan las aguas que no puede retener el embalse de Tibi y que vienen de la zona de la Foia de Castalla a través del río Verde.