M. J. M.
La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) trabajó ayer, en pleno aguacero, en el río Girona a su paso por la Vall d'Ebo. Junto a uno de los puentes del municipio, ayer se podía observar cómo una máquina retiraba las piedras arrastradas por la corriente del río. Un camión las trasladaba hasta otro punto, en la márgen del río pero varios metros más hacia abajo, a la salida de la Vall d'Ebo dirección a Pego.
La CHJ acomete estos trabajos de limpieza en plena época de lluvias pero, además, la grava que ayer se retiraba del río era la acumulada por la riada de hace un año. El alcalde de la Vall d'Ebo, Rafael Llodrà, explicó ayer que fue en mayo cuando se requirió, por parte del Ayuntamiento, a la CHJ que actuara en el río para evitar nuevos desbordamientos. Sin embargo, los trabajos de limpieza empezaron a principios de octubre. Alcaldes del PP exigieron hace unas semanas más actuaciones para evitar riadas como la de octubre de 2007 y conseguir que el cauce estuviera en óptimas condiciones.