VICTORIA BUENO/ A. VALDÉS
"Habitualmente damos una clase absurda entre cuatro paredes y hemos querido que por un día lo vean el resto de los compañeros en el patio". La iniciativa del profesor de Filosofía del Instituto Playa de San Juan, Gonzalo Navarro, que imparte EpC con el también profesor de Inglés Tono García, la siguieron ayer otros docentes del centro con sus respectivas clases de cuarto de ESO y de Bachillerato para solidarizarse con sus compañeros. Miguel Ángel Alonso impartió su clase de Arte en el patio "a propuesta de los propios alumnos, me dijeron que querían participar en este acto por solidaridad y me pareció correcto, tienen 17 y 18 años y piensan por sí mismos".
El contraste entre los demás grupos de alumnos que daban sus clases en el patio y los de segundo de ESO con EpC en inglés resultaba ayer más que significativo. La atención y fiel seguimiento a las explicaciones de sus profesores por parte de los primeros distaba años luz con la distracción y dispersión de que hacían gala los del grupo de EpC. "Es que no se entiende nada. En la clase que es de la lengua en Inglés sí que aprendemos y nos enteramos pero esta tiene unos términos políticos que no conocemos y es muy difícil de entender". Beatriz Carced e Ivana Moñin resumen el sentir de sus compañeros al término de la llamativa clase en el patio. "Hemos demostrado que sobrevivimos a un pupitre", ironizaba Lorena, muy disgustada asimismo con la clase de EpC en inglés: "Nos hicieron unos exámenes para ver cómo estábamos de Inglés antes de dar esta clase y salimos todos fatal". Otros compañeros se acercan para opinar por boca de "mis padres, que dicen que esto tenía que darles vergüenza a los políticos. Mis primos de Zaragoza dan esta asignatura en castellano y les gusta mucho".
Tono, el profesor de Inglés, se lamenta de tener que leer "como un papagayo" porque no domina la asignatura para explicar los conceptos, "les damos apenas algo de vocabulario", y Gonzalo se limita a dirigirse a los alumnos en castellano para mantener el orden "es lo único que me permite la inspección", lamenta.
En el IES Azorín de Petrer también protestaron con una concentración a la hora del recreo durante 20 minutos. Leyeron dos manifiestos y ondearon pancartas: "Basta ya de jugar con la educación", se podía leer.