El conseller de Infraestructuras, Mario Flores, anunció ayer que confia en licitar antes de que acabe a final de año o a "primerísimos del que viene" el proyecto para construir una autopista de peaje entre Alicante y Caudete, cuyo objetivo es aliviar el tráfico de la A-31 (65.000 vehículos diarios). Flores cuenta con varios bocetos que remitirá en la primera quincena de noviembre a la Cámara de Comercio y las patronales de la construcción, ya que será la iniciativa privada la que tenga que adelantar la multimillonaria inversión en plena crisis económica. El conseller avanzó que la autopista tendrá el menor número de salidas posible y el coste del asfalto "asequible".