ÁFRICA PRADO
Es España un país emigrante o inmigrante? Los especialistas que ayer abordaron este tema en la III Semana Intercultural de la Universidad de Alicante no albergaron ninguna duda al afirmar que España ha sido durante más de quinientos años un país básicamente emigrante, frente a apenas dos décadas como receptor de extranjeros. Los datos fueron expuestos ayer con el fin de reclamar una mayor comprensión hacia los inmigrantes llegados a España a partir de los años 90.
El profesor de Historia Moderna de la UA Emilio Soler hizo un repaso de los flujos migratorios de españoles desde la llegada a América, pasando por la expulsión por los Reyes Católicos de 250.000 judíos y de decenas de miles de moriscos en el siglo XVII, "que arruina especialmente al territorio valenciano y tiene que recibir emigrantes de otras zonas del país", o las grandes migraciones del siglo XX a Hispanoamérica, Francia, Alemania y Bélgica.
El profesor de Geografía Humana Juan David Sempere apuntó que entre los años 1973/75 España dejó de ser un país de emigración, pasó por una fase de transición y hasta 1991 no se convierte en receptor de inmigrantes. De la primera regularización de extranjeros en 1985 -muchas mujeres, de más de 40 años y nacionalidades europeas- hasta la segunda en 1991 el perfil varía -más jóvenes, hombres, y de países norteafricanos- y "hoy, con 4 millones de extranjeros, la sociedad está ante un cambio estructural que hay que aceptar, sin asustarse por las cifras".
A su vez, el presidente de la Casa de las Américas de Alicante, el argentino exiliado en 1975 Óscar Strada, quien recordó que al inmigrante le mueve la necesidad o el deseo de una vida mejor y apuntó la importancia de comprender el drama migratorio, "que conlleva sustituciones múltiples y una reconstrucción dolorosa siempre".