C. R. F.
La gran zona verde que se prevé habilitar sobre los terrenos que se liberen tras el soterramiento de las vías del tren irá delimitada por dos grandes viarios que separarán el parque de las viviendas existentes, así como de los bloques que se edificarán.
La presencia de estas avenidas en la última propuesta que presentó la sociedad Avant a los colectivos vecinales es uno de los argumentos que ha llevado a la Plataforma por la Movilidad Sostenible y, después, a la nueva Plataforma en Defensa del Puente Rojo, a rechazar el proyecto de soterramiento de las vías del tren y pedir que se retranquee la estación intermodal hasta la altura de la Vía Parque.
Aunque no se trata de un proyecto definitivo, sino que es la última propuesta que se ha presentó, en el plano se pueden apreciar dos amplios viales. Los citados colectivos aseguran que, en su conjunto, van a sumar ocho e incluso diez carriles, por lo que consideran que no tiene sentido que sustituya la barrera de las vías del tren por otra que se crearía con el tráfico rodado. Según han asegurado, estos viales llegarían hasta la autovía.
Estas plataformas también se oponen al soterramiento de las vías por el elevado coste que suponen, las dificultades para financiarlo y porque defienden que se conserve el Puente Rojo.
Cabe recordar que esta semana la sociedad Avant alertó sobre las complicaciones que pueden surgir para sufragar la obra a causa de la crisis financiera internacional. Esto es debido a que la mayor parte de la obra se debe sufragar con las plusvalías que se obtengan de la construcción de edificios y, previamente, se hará necesario pedir créditos.
Sin embargo, la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, coincide con el portavoz socialista en el Ayuntamiento, Roque Moreno, en asegurar que "el Gobierno tiene la suficiente solvencia para que, en estos momentos de dificultades, la financiación no sea un problema". No obstante, agrega que "lo que sí es importante es la corresponsabilidad de las tres Administraciones".
Llinares señala que el Ministerio de Fomento permanece pendiente de recibir el informe económico que encargó a un gabinete de expertos. "Y, cuando veamos ese estudio y sepamos a cuánto asciende el presupuesto, creo que no habrá problemas con esa corresponsabilidad de las tres Administraciones".
El hecho de que ahora se pueda reconsiderar la idoneidad del soterramiento ha molestado sobremanera a la Plataforma Renfe, que lleva trece años luchando por este proyecto. Precisamente, este colectivo ya planteó en su día la cuestión de los viarios, pues reclamaba que la zona verde prevista fuera lo más amplia posible.
Trasiego de autocares
Sin embargo, uno de los argumentos que se esgrimió entonces a favor de construir grandes avenidas es el hecho de que la estación será de trenes, tranvías y autobuses, de ahí que sea intermodal. Esto supondrá un gran trasiego de autocares, que deberán tener una salida rápida y fácil de la ciudad. También habrá que dar acceso a las 1.500 ó 2.000 viviendas que se levantarán.