N. IGLESIAS
Los efectos de la crisis han generado un aumento del número de enlaces matrimoniales en los que los contrayentes aluden al fisco como elemento clave para darse el sí quiero. Fuentes del juzgado del Registro Civil de Alicante han constatado en los últimos meses un incremento de solicitudes de boda en las que los futuros esposos apuntan a estas ventajas fiscales como elemento de peso para convertirse en marido y mujer.
Pese a que la equiparación de los derechos del matrimonio tradicional y las parejas de hecho ha generado que los beneficios de casarse sean menores, los profesionales de la asesoría fiscal advierten de que las consultas para valorar ambas alternativas han ido creciendo, centrándose en su mayoría en el régimen civil. Junto a esta percepción se da el hecho de que el número de enlaces civiles tramitados en la provincia ha crecido un 7% en un año alcanzando el total de 3.545 bodas.
El delegado provincial de la Asociación Profesional de Asesores Fiscales de la Comunidad, Cristóbal Navarro, incidió en que existen diferencias significativas en el tratamiento fiscal y tributario que se aplica a los diversos tipos de parejas, entre las que destacó la posibilidad de optar en la declaración del IRPF por tributar de manera conjunta o individual. Una alternativa "fuera del alcance de las uniones extramatrimoniales" -abocadas a su realización por separado- y que afecta además a "las deducciones por los ascendientes o descendientes de la pareja".
Estar casado o no también tiene su efecto en el porcentaje de retención en nómina, ya que para calcularlo "no se computan los ingresos de los no casados". Algo que puede ser "injusto" ya que la persona unida oficialmente con "una pareja que no trabaja tendrá derecho a un nivel de retenciones más bajo que otra civilmente soltera".
Los matrimonios gozan, además de beneficios frente a las adjudicaciones hereditarias. En las autonomías en las que puede deducirse el 99% de este tributo, como la valenciana, sólo pueden acogerse los cónyuges y los hijos del fallecido. Asimismo, los casados también pueden encontrar más ventajas a la hora de comprar y vender las viviendas, sobre todo si se "vende el inmueble antes de que sea considerado como residencia principal", ya que no tendrán que devolver las deducciones.
En definitiva, una serie de ventajas que, según los expertos, hacen que el IRPF "defienda y proteja de manera más amplía al matrimonio civil" y mantenga "barreras" tributarias a la equiparación de las uniones.