J. HERNÁNDEZ
Desde María Vicenta Martín-Zarco Marín a Inés Quesada, han sido 25 las Belleas del Foc elegidas sobre escenarios diseñados y construidos por Rafael Pascual, ebanista y trabajador de los Talleres Municipales, que se jubiló ayer y que se despidió con una comida de compañeros, amigos y gentes de las fiestas. Algunos años recibió los diseños o bocetos de los directores artísticos de la Comisión Gestora, en otros colaboró con constructores de Hogueras y otras veces fue el propio diseñador del decorado, como ocurrió en el último festival, en el que fue elegida la vigente Bellea del Foc. "Siempre he tenido total libertad de creación, aunque hayan venido a darme ideas, y nunca nadie me ha puesto ningún obstáculo ni pegas en cuanto a líneas, diseños o colores. En España sobran artistas y faltan artesanos, que en Talleres Municipales hay muchos y buenos. Mis compañeros me han querido hacer protagonista pero soy más artesano que artista, sobresale uno por ser el último en dar el brochazo pero siempre ha sido una labor de equipo".
De todos los decorados del festival de elección de la Bellea del Foc, fue el dedicado al barrio de Santa Cruz el que mejor recuerdo le ha dejado de su trabajo porque "estaba pintado sobre 450 metros cuadrados de lienzo, cubría todo el volumen y tuvo un impacto visual importante para el público", en un acto celebrado todavía en el actual pabellón Pitiu Rochel. También el decorado alusivo al Teatro Principal, "con las puertas abiertas y el patio de butacas", el de la basílica de Santa María o el de este mismo año, un collage dedicado al 80 aniversario de la Fiesta. Es asimismo una creación de Rafael Pascual el retablo de la patrona de Alicante, la Virgen del Remedio, que preside la Ofrenda de Flores.
Durante su etapa en Talleres Municipales, ha construido numerosos decorados para la proclamación de la Bellea en el Teatro Principal, para presentaciones de bellezas, Carnaval, Semana Santa y Moros y Cristianos, pero también escenarios para montajes teatrales como Don Juan Tenorio en época de Tomás Valcárcel o los encuentros teatrales en la calle. También para el V Centenario de la Ciudad de Alicante, para los festivales de verano, las Noches del Castillo o decorados para el Rastrillo de Nuevo Futuro. Recuerda especialmente el que construyó para las actuaciones de Montserrat Caballé y Rocío Jurado, el Ballet Nacional de Cuba, el Centro Dramático Nacional o Dagoll Dagom.
De su faceta de ebanista, además de los asientos que ocupan actualmente los concejales en el salón de plenos de Alicante, son suyas dos vitrinas ubicadas en el Ayuntamiento. En una de ellas está el escudo de la ciudad. Su obra se completa con la carpintería de las puertas exteriores de la plaza de toros, y con pasos de Semana Santa como el trono del Cristo Resucitado y el escudo de madera que llevaba la carroza con la que desfiló en Valencia una Bellea del Foc en la época en que Miguel Díaz presidía las Hogueras.
A la hora de su jubilación, este hombre que sólo con coger lápiz y papel diseña algo, se siente realizado con su trabajo. "La única pena que tengo -afirma- es que Talleres Municipales con el tiempo no pueda seguir haciendo lo que hace y que los que quedan no puedan tener la base que yo he tenido". Y es que el Ayuntamiento comienza a confiar los decorados en empresas contratadas.