RAMÓN FERRANDO
La crisis económica está provocando que grupos de inmigrantes que no encuentran trabajo acudan a diario a las comisarías de la Comunidad para forzar su expulsión. Algunos extranjeros se están presentando ante las Unidades Contra las Redes de Inmigración y Falsificación -UCRIF- para comunicar que no tienen papeles y pedir que se les repatríe. Los más desesperados, según confirmaron ayer fuentes policiales, están cometiendo delitos para agilizar su expulsión.
El último caso lo acaban de protagonizar un grupo de seis vietnamitas que no tiene dinero para pagarse el vuelo de vuelta a Hanoi. Hace unos días se presentaron ante los agentes de la UCRIF para que los expulsaran. Los vietnamitas quedaron en libertad mientras se tramitaba su expediente. Los seis volvieron la semana pasada a la Jefatura Superior de Policía de Valencia para interesarse por la evolución de su caso. Al no obtener una respuesta convincente, el grupo protagonizó una trifulca, pero los agentes de la Policía Nacional no entraron en su juego y lograron que se fueran.
Los seis vietnamitas se dirigieron a la calle Cuenca, que se encuentra en las inmediaciones de la Jefatura Superior de Valencia y empezaron a cortar el tráfico. Al final consiguieron que la Policía Local los arrestara por un delito contra la seguridad del tráfico.