ÁFRICA PRADO
Pablo Barrachina será el primer obispo enterrado en la concatedral de San Nicolás, donde ayer trabajaba a destajo una cuadrilla de cinco obreros para construir el sepulcro en la nave central, frente a las gradas del altar mayor del templo, atendiendo así la voluntad expresada por el difunto en su testamento.
El cambio de planes, ya que en principio sus restos iban a recibir sepultura en la catedral de Orihuela -donde por la mañana a las 12 se celebrará la misa funeral presidida por el cardenal arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco-, ha obligado a los responsables de la concatedral a actuar a contrarreloj para poder celebrar la inhumación esta tarde, a las 17.30 horas.
El presidente del cabildo de San Nicolás, Ramón Egío, que conoció la noticia de la muerte de Barrachina al aterrizar el martes en El Altet procedente de Turquía, se puso manos a la obra y ayer por la mañana ya se encontraba allí el arquitecto inspector de Patrimonio de la Generalitat Valenciana, Santiago Varela.
No hace ni dos años que concluyeron las obras de rehabilitación de la concatedral y ayer hubo que levantar tres losas del mármol portugués con el que se enlosó la nave y romper una capa de hormigón para crear un hueco de dos metros y medio de largo, un metro de ancho y más de un metro de profundidad. Además, ayer se celebraba un concierto en San Nicolás y las obras debieron pararse durante el acto para proseguir por la noche. La losa sepulcral de color negro se encargó ayer a una empresa de mármol de San Vicente y la inscripción se pondrá tras el entierro.
Pese a las prisas, Ramón Egío expresó ayer su satisfacción por que San Nicolás acoja el sepulcro de este obispo emérito -el otro emérito es Victorio Oliver- coincidiendo con el 50 aniversario de la concatedral. "Es un honor para San Nicolás y para Alicante albergar los restos del obispo que colocó Alicante dentro de la denominación de la Diócesis. Abrimos el año jubilar con el entierro de Don Pablo", manifestó.
En la concatedral hay 83 enterramientos y tres criptas con los cuerpos de canónigos y abades.
Egío señaló que tras la celebración del funeral y del acto de inhumación, Alicante celebrará una misa por el obispo Barrachina dentro de unos días.