EFE
Fuentes de CCOO han expresado de nuevo su convencimiento de que es "necesaria y posible la continuidad de la fábrica de tabaco" en Alicante por su "importancia" en "la configuración del empleo industrial directo e indirecto en la comarca".
Por ello, la central sindical ha apelado "al consenso y a la unidad de todos los partidos políticos" y ha pedido que las tres administraciones -central, autonómica y municipal- emprendan las gestiones que estimen oportunas dentro de sus ámbitos de competencia para "exigir que Imperial Tobacco no desmantele la planta y mantenga los puestos de trabajo en Alicante".
El grupo Imperial Tobacco anunció el pasado mes de junio su plan de reestructuración e integración de Altadis, que prevé el cierre de la planta de Alicante, ubicada desde 2001 en el polígono industrial de las Atalayas y que emplea a unas 330 personas.
El traslado de la factoría al citado polígono, tras 200 años de actividad en unos terrenos situados en el casco urbano, fue posible merced a un convenio suscrito en 2000 entre Tobacco y el Ayuntamiento.
Mediante ese acuerdo, las viejas instalaciones pasaron a ser propiedad municipal, Altadis fue compensada con la cesión de diferentes parcelas, valoradas en 13,2 millones de euros, y se llevó a cabo el traslado de la fábrica a Las Atalayas.
A este respecto, fuentes de CCOO han opinado que el cierre de la factoría "debe ser considerado un fraude social, laboral y económico inadmisible en un Estado de Derecho", al entender que el acuerdo firmado entre Tobacco y el Ayuntamiento "vinculaba las operaciones inmobiliarias acordadas al mantenimiento y a la creación de empleo".
Las mismas fuentes han calificado de "impresentable" que, "en este contexto de conflicto" laboral, los representantes de la empresa, que celebraron ayer un encuentro con la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, para analizar ese convenio y la situación de los trabajadores afectados, no se reunieran también con el comité de empresa y los sindicatos.
"Eso ha sido una falta de respeto hacia los trabajadores de la fábrica de tabacos y sus representantes", han indicado.
El sindicato ha rechazado también la argumentación expuesta por los directivos de Altadis para avalar el cierre de la factoría, según la cual el descenso del consumo de tabaco negro ha obligado a tomar esa decisión, y ha anunciado que continuará con "el proceso de movilizaciones", que concretará en los próximos días.