EUROPA PRESS
El director general de Altadis, José Manuel Núñez-Lagos, se reunió hoy con la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, acompañado del director de Recursos Humanos, José Luis Relea, y manifestó "la colaboración de la compañía para resolver la situación laboral y personal de los trabajadores y sus familias, así como su contribución para buscar alternativas que beneficien el tejido industrial y comercial de Alicante tras el cierre de la fábrica".
A este respecto, la directiva de Altadis añadió que la compañía "siempre ha utilizado la vía del diálogo y el acuerdo con los representantes de los trabajadores". Así, de los 331 trabajadores afectados en Alicante, podrán acogerse "a la baja indemnizada"; otros "podrán seguir trabajando" en los centros de Altadis en Logroño o Cantabria; y los trabajadores que no estén en edad y no deseen trasladarse, podrán acogerse "a la baja incentivada".
Los directivos de Altadis explicaron a Sonia Castedo las razones para llevar a cabo el cese de actividad de la fábrica de Alicante. Imperial Tobacco, el pasado 19 de junio, anunció unos proyectos de reestructuración que pretende implantar en Europa como parte del plan de integración con Altadis.
De este modo, los proyectos afectarán a unos 2.440 trabajadores de los 40.000 que emplea el Grupo en todo el mundo y supondrá el cierre de seis de las 58 factorías que integran su área de Producción.
En España, las medidas propuestas del Plan de Integración afectarán a unos 830 trabajadores de los cerca de 6.700 que integran el Grupo Altadis. La reorganización prevista en España incluirá el cese de actividad de la fabricación de cigarrillos negros en la planta de Alicante, lo que afectará a 331 empleos.
Asimismo, los directivos de la compañía manifestaron que "la negativa evolución del mercado ha puesto de relieve que la decisión de concentrar el año 2002 la producción europea de cigarrillos negros de Altadis en esta fábrica no ha garantizado su viabilidad en el marco de un proceso de concentración internacional de la industria tabaquera".
Igualmente, explicaron que el sector del tabaco no es un sector en expansión, sino que el mercado continúa decreciendo y "si queremos sobrevivir como compañía nos vemos obligados a acometer procesos de ajuste" y, según los directivos lo importante del ajuste es hacerlo "de la forma menos traumática" para los trabajadores.