CLARA R. FORNER
Los ingresos que percibe el Ayuntamiento no paran de reducirse por culpa de la crisis. En 2007 las arcas municipales recaudaron 255 millones de euros pero, ahora que se están cerrando las cuentas del año, la Concejalía de Hacienda calcula que al cierre del ejercicio se habrán ingresado entre 38 y 40 millones de euros menos. Por tanto, el concejal de Hacienda, Juan Zaragoza, ya avanza que las cuentas municipales de 2009 se reducirán al menos un 15% respecto a este año. El edil ha pedido a todos los concejales y delegados que presenten unos presupuestos contenidos al máximo y que incluyan sólo los proyectos prioritarios.
Servicios Sociales, Seguridad y Transportes, Personal y Servicios y Mantenimiento serán las áreas que menos sufrirán los recortes porque son los departamentos básicos para el funcionamiento de la ciudad. Pero, aún así, también se van a ver afectadas y sus responsables tendrán que echar cuentas para gastar menos porque "no va a haber dinero para todo", advierte Zaragoza.
La mayoría de los impuestos y tasas que aplica el Ayuntamiento están reduciendo la recaudación, sobre todo los relacionados con la construcción, como el ICIO -Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras-, las plusvalías o las licencias. Pero no sólo la crisis del ladrillo pasa factura a las arcas municipales. También se ingresa menos a través del impuesto de circulación pues se están vendiendo menos vehículos.
El único impuesto que va a crecer este año es el de Bienes Inmuebles -IBI- porque, obviamente, en los últimos meses se han seguido construyendo viviendas, aunque menos que otros años. Sin embargo, Juan Zaragoza señala que este aumento no será suficiente como para compensar el descenso en el resto de los impuestos.
Del mismo modo, bajarán las retribuciones del Gobierno que corresponden al Ayuntamiento y, además, Zaragoza explica que las compensaciones del Estado siempre se cobran habitualmente con retraso "y las que tenían que venir de 2007 seguramente no las cobraremos hasta junio o julio de 2009". De ahí que el edil de Hacienda insista en defender un cambio en el sistema de financiación de los ayuntamientos, tal y como aprobó el último pleno con los votos del PP.
El precio de una parcela pública se rebaja a la mitad
Uno de los modos que tiene el Ayuntamiento de recaudar dinero es la enajenación de parcelas. Pero, obviamente, también la crisis del ladrillo afecta a estos ingresos hasta el punto de que Consistorio prevé rebajar a la mitad el precio de una parcela de San Blas para poder venderla.
El Ayuntamiento sacó a subasta este solar, donde se podían levantar 72 viviendas libres, por un valor de 4,5 millones de euros, pero no hubo empresas interesadas en adquirirlo. Ahora, para que el nuevo concurso no vuelva a quedar desierto, la Concejalía de Hacienda se plantea "bajar el precio hasta dos millones y medio o incluso dejarlo en dos millones de euros".
Además, en esta ocasión la parcela va a destinarse a viviendas protegidas ya que, según explica el concejal Juan Zaragoza, "en tiempos de crisis los bancos conceden más fácilmente los préstamos para construir VPO que viviendas libres".
El Ayuntamiento también prevé crear una nueva empresa municipal dedicada a la gestión del suelo público, que dependería del Patronato de la Vivienda y funcionaría con su mismo personal. Juan Zaragoza asegura que esta medida "permitirá ser más ágiles a la hora de construir viviendas protegidas".