S. ESCRIBANO
El fenómeno de la inmigración en la provincia tiene cada vez más reflejo en la natalidad. Y es que la cifra de recién nacidos de madres extranjeras no deja de aumentar. Sólo en un año lo han hecho un 28%, un porcentaje que supera al incremento del 20% de bebés de mujeres de origen español, como reflejan los últimos datos recabados en los nueve hospitales públicos de Alicante.
En 2007 se produjeron en ellos 19.190 nacimientos, de los que un 22% (4.287) fueron de madre extranjera. Mientras, 3.357 de los 15.768 recién nacidos en centros públicos en 2006 fueron dados a luz por mujeres de otros países. Se trata de cerca de mil niños más procedentes de familias con otro origen, mayoritariamente de Marruecos, Rumanía, Ecuador y Colombia.
Y no es una tendencia observada únicamente en los hospitales públicos. Tomando los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre el conjunto de nacimientos en la provincia, con independencia de la titularidad del centro, el aumento de recién nacidos de madres extranjeras casi se ha duplicado en cinco años y ha pasado de significar el 13,8% del total de alumbramientos en 2002 a suponer un 21,5% en 2006.
Es en la Vega Baja donde más extranjeras dan a luz, pues en los hospitales de Torrevieja y Orihuela se registraron el año pasado 1.265 nacimientos, sobre todo de países de América Latina. Los otros 3.022 bebés de madres de otros países se reparten en el resto de hospitales públicos: 622 en el de Elche; 586 en el General de Alicante; 562 en el de La Vila Joiosa; 479 el de Dénia; 373 en el de San Juan; 254 en el de Elda y 146 en el de Alcoy.
En el conjunto de hospitales públicos de la Comunidad Valenciana, dependientes de la Conselleria de Sanidad, se registraron 54.789 partos con 55.584 nacimientos durante 2007. De ellos, el 2,36% fueron alumbramientos múltiples.
El 26,6% de los nacimientos de la Comunidad fueron de madres extranjeras, es decir 11.196 niños. Concretamente, el 7,39% procedían de países de América Central y del Sur, el 5,57% de Europa del Este y 4,85% de África. Un 1,72% de las mujeres era originarias de Europa Occidental y América del Norte y un 0,92% de Asia y Oceanía.
Ante este cambio demográfico, La Conselleria de Sanidad ha tomado varias medidas, como la de traducir al inglés, al rumano y al marroquí la guía sobre los primeros días del recién nacido. Además, a primeros de año se actualizó la normativa sobre los controles en el embarazo ante el aumento de madres inmigrantes y la consiguiente introducción de enfermedades importadas de sus países de origen.
La nueva norma contempla la realización de consultas médicas previas a la gestación para detectar posibles infecciones crónicas o prevenirlas mediante vacunas, ya que muchas mujeres llegan a España sin estar inmunizadas contra algunas enfermedades. Otra novedad es la realización de forma sistemática de la prueba para detectar el mal de chagas entre las embarazadas procedentes de Latinoamérica. Se trata de una enfermedad muy presente en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia o México y se transmite a través de chinches en esos países. Entre las gestantes españolas también se ha reforzado la prevención de infecciones de transmisión vertical (de madres a hijos).