REDACCIÓN
El presidente de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, volvió a asegurar ayer que no se presentará como candidato del PP a las elecciones regionales que se celebrarán en 2011. "No voy a aceptar, sencillamente porque dije que no va a ser así, y no va a ser así", afirmó Valcárcel, en declaraciones a la cadena Ser, tras ser preguntado por el ofrecimiento de su partido a que vuelva a repetir como cartel electoral del PP en la vecina comunidad autónoma.
"He debido de ser un gran presidente para la Región de Murcia a tenor de algunas expresiones que acaban de producirse, porque da la impresión de que en este caso es un obstáculo para que alguien pueda acceder a lo que al parecer siguiendo yo al frente de esto no podían acceder", señaló el presidente murciano, ante los aplausos que provocó su anuncio entre el público que asistía a la entrevista, en el Edificio Moneo de la capital murciana.
No obstante, Valcárcel se mostró convencido de que el PP "seguirá" gobernando en la Comunidad de Murcia, donde su presidente ha mantenido una constante unidad de acción con su homólogo en la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, sobre todo en lo concerniente a la política hídrica en demanda de trasvases y en las críticas al Gobierno central socialista.
Además de una buena sintonía personal, Camps y Valcárcel han mantenido constantes encuentros y "minicumbres" en las dos últimas legislaturas para crear un frente común de reclamación del trasvase del Ebro, que fue derogado con la llegada al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Los buenos resultados electorales cosechados por ambos en sus respectivas comunidades, tanto en 2007 como en 2003, reforzaron ese "eje valenciano-murciano" de exigencia de las transferencias de agua de otras cuencas como garantía de prosperidad económica en los territorios receptores. No obstante, en las últimas semanas se ha producido alguna diferencia de criterio entre ambos cuando Valcárcel ha mantenido su defensa a ultranza de la continuidad del Tajo-Segura frente al apoyo implícito de la caducidad por parte de la número dos del PP, Dolores de Cospedal, y a la tibieza de Camps en este asunto.