J. E. MUNERA
En su conocida línea de hiperactividad y multipresencia, la alcaldesa de Alicante se dio ayer un pequeño baño de multitudes con 152 empresarias y un gran baño de sentido de la realidad sobre el futuro de la ciudad que tiene en mente. Invitada a un almuerzo por la Asociación de Empresarias y Profesionales de la Provincia de Alicante (AEPA) para debatir el nuevo rumbo que puede tomar la ciudad, Castedo sólo esbozó algunos ejes ya conocidos, toda vez que el próximo día 15 tiene previsto explicar las grandes líneas del nuevo Plan General. Eso sí, la alcaldesa tuvo tiempo de matizar uno de sus grandes anuncios de los primeros días en el cargo, ese tipo de frases que se sueltan a bote pronto, como fue su visión verde y casi ecopacifista del Alicante del futuro.
"Plantear una ciudad verde es una utopía", rectificó ayer Castedo, "porque Alicante está en la España seca y es imposible planificarla con verdes praderas, pero sí con una imagen más agradable", desde el mobiliario urbano a la ausencia de grafitis, pasando por determinados espacios urbanos sin coches y las flores en las calles que tanto le gustan.
Jugando en casa con todo a favor y con un discurso henchido de feminismo, la primera edil también tuvo que salir en defensa de su grupo de gobierno y de la gestión de su "antecesor", como llama con frecuencia al ex alcalde Díaz Alperi. Y es que la presidenta de AEPA, Pilar González López-Briones, reclamó un "nuevo estilo" para la Alcaldía, una corporación "preparada" y una ciudad más limpia y "amable". Castedo discrepó de esa visión "negativa", defendió la preparación de su equipo de gobierno y la mejora de Alicante en los últimos 13 años.