F. J. B.
Acuamed había certificado el pasado julio obras del Júcar-Vinalopó por valor de 152 millones de euros, cumple los plazos establecidos y confía en que la canalización sea un hecho, incluso, a finales de este año, con lo que comenzarían las pruebas para a partir del verano de 2009 se pudiera iniciar el envío de los 80 hm3 para regar las comarcas del Vinalopó. Caudal que permitirá, por otro lado, el cierre de algunos pozos. Hoy, todo está pendiente de la potabilizadora.
El nuevo clima de diálogo alcanzado por la Junta Central, el Ministerio de Medio Ambiente y el Consell reabre, por otro lado, la posibilidad de que a medio plazo pueda conseguirse la ansiada segunda toma del trasvase, la que arranca en el Azud de Antella y garantiza agua potable para los municipios del Vinalopó. En este sentido, Acuamed cuenta con un informe de los usuarios en el que se demuestra que se puede tomar agua de Antella sin perjudicar los aportes hídricos a la Albufera de Valencia ni afectar al caudal ecológico del río. El cambio propuesto recorta, además, unos 50 kilómetros la longitud del trazado en obras y, sobre todo, consigue el objetivo original del proyecto: que el Vinalopó, l´Alacantí y la Marina Baixa puedan recibir agua potable, apta para riego y consumo urbano. La propuesta, según la Junta Central de Usuarios, garantiza que la Albufera reciba todos los años 150 hm3 para su mantenimiento y que el Júcar tenga un caudal ecológico de entre seis y siete metros cúbicos por segundo.