J. E. M.
"No podemos renunciar a un flujo de visitantes de entre dos y cinco millones de personas al año, que es lo que genera un centro de Ikea", declaró ayer Pedro de Gea, presidente del Colectivo por Alicante que representa al pequeño y mediano comercio de la ciudad. "Eso sí", matizó, "es necesario que la ubicación esté bien conectada con la trama urbana para que un porcentaje importante de esos visitantes accedan a la ciudad, y no hagan como en Murcia, que entran y salen de la tienda por la autovía".
De Gea explicó que se ha puesto en contacto con un buen número de asociaciones de comerciantes de ciudades donde opera Ikea y la conclusión es unánime: "Al principio tenían reparos y ahora se frotan las manos y dicen que ojalá hubiera llegado antes". El presidente del colectivo de comerciantes pone como ejemplo a Reus, donde se ha generado "un gran centro logístico del mueble" en torno a la citada tienda. "Yo puedo poner pegas al centro comercial del Rico Pérez o a Lucentum-Ocio en el PAU 2, pero no a este otro establecimiento", añadió.
La apertura de una tienda de Ikea en su emplazamiento inicialmente previsto entre los PAU 1 y 2 conformaría un nuevo gran núcleo comercial en el noroeste de la ciudad, compuesto por este centro y por otros tres más: los que promueve Enrique Ortiz en la misma zona junto a la Gran Vía -cuyas obras ya están en marcha- y en el Rico Pérez -aún pendiente de autorización municipal- y un tercero, Lucentum-Ocio, en el PAU 2 entre los Maristas y la Fundación Nazaret, con hotel y oficinas. La ciudad crece hacia el noroeste y demanda todo tipo de servicios, entre los que siempre toman la delantera los comerciales, y que ahora se ven impulsados por el nuevo Plan General de Ordenación Urbana que suprime el artículo 95 del documento vigente que limitaba la instalación de grandes y medianas superficies, supermercados incluidos.