JUAN ANTONIO BLAY. MADRID
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, aprovechó ayer una reunión en Madrid con Mariano Rajoy y los presidentes autonómicos de su partido para lanzar un fuerte alegato contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien acusó de "pagar su mala gestión económica con el dinero de la sanidad pública de todos los españoles". Los populares también lanzaran una ofensiva parlamentaria en las Cortes para reclamar a Madrid los 340 millones de transferencias sanitarias que el Gobierno ha suprimido.
El encuentro estuvo dedicado a planificar una denuncia del PP ante la justicia tras el anuncio del Gobierno de eliminar el adelanto de financiación a los entes autonómicos por las prestaciones de sanidad como consecuencia de las restricciones aplicadas al proyecto de presupuestos generales del Estado debido a la crisis económica. Camps consideró la decisión como "un recorte único e histórico" contra la salud pública en España. Las opiniones del jefe del Consell fueron contestadas de inmediato por el ministro de Sanidad, Bernat Soria, de visita en Alicante. "Francisco Camps debe saber que mentir es pecado", ironizó el ministro Soria.
Por otra parte, los presupuestos del Estado para 2009, que se presentarán hoy en el Congreso, prevén una inversión de más de 1.500 millones en la Comunidad Valenciana para ejecutar diversas infraestructuras del transporte, entre ellas la conexión de alta velocidad. Esta cifra supone un aumento del 2,2% respecto a las inversiones en infraestructuras del transporte previstas para el actual ejercicio. "De esa forma se consolida el fortísimo crecimiento que experimentaron este año las inversiones en esta materia, que aumentaron un 46% respecto al año pasado", apuntaron desde Moncloa.