XIMO PUIG. ALCALDE DE MORELLA Y ASPIRANTE DERROTADO
I. VICENTE. VALENCIA
"No estoy decepcionado. En general estoy contento, pero hay gente que en un futuro tendrá que pensarse lo que ha hecho", indicó ayer el aspirante a la secretaría general del PSPV Ximo Puig tras su derrota frente a Jorge Alarte. Puig manifestó que "yo ya sabía que ésta era una opción de riesgo porque se había fijado en la opinión pública la idea de que yo era la continuidad, lo que es totalmente absurdo".
El alcalde de Morella consideró que la carrera hacia la secretaría general "ha sido magnífica". "He estado cuatro meses haciendo miles de kilómetros para que mis propuestas generaran un debate, y esos principios y esas ideas casi han muerto de éxito" en referencia a las enmiendas presentadas por él a la ponencia marco. "Lo hemos ganado todo", añadió. "Se ha votado en contra al cambio de nombre, en contra del giro al centro, se ha aprobado la elección de secretario general por sufragio universal, la inclusión de trasvase del Tajo-Segura... todo lo que llevábamos en el programa ha salido adelante y eso me hace estar contento. Después se ha perdido por un margen muy estrecho. Pero esto es así".
Puig quiso lanzar un mensaje positivo: "Jorge Alarte es el nuevo secretario general y lo voy a apoyar. Yo no hacía esto por una aspiración personal, no lo he hecho por mí. Si al final ha salido otra cosa, pues muy bien. Yo siempre defenderé el proceso democrático", añadiendo que "desde el continuismo ese que dicen que yo represento hemos intentado abrir las ventanas".
Puig pidió al nuevo secretario, Jorge Alarte "que lo haga lo mejor posible. Es mi secretario general y tiene toda la legitimidad" y aseguró que "No quiero que me ofrezca nada. Es mi secretario y no tiene que ofrecerme nada. Él tiene que hacerse el mejor equipo que pueda y que quiera y tiene que tener las manos totalmente libres para conformarlo como considere", para añadir que "puede tener la garantía de que tiene todo mi apoyo".