F. J. B.
La crisis económica que golpea desde hace un año a la provincia ha provocado una caída del 25% en el tráfico de mercancías en el Puerto de Alicante durante el primer semestre del año, coyuntura que no se producía desde 1994 y que en parte se explica por la recesión que sufre la construcción, lo que ha frenado en seco la demanda de cemento y derivados, una de las mercancías estrella de los muelles. La coyuntura negativa ha colocado al Puerto entre los que más pierden del Mediterráneo junto a los de Cádiz y Málaga. Por contra, los puertos vecinos de Valencia, Cartagena y Castellón ganaron tráfico.
El descenso de la actividad podría, incluso, ser todavía más grande al cerrar el ejercicio al no verse indicios de mejora inmediatos, por muchas razones como el que la plataforma logística con Canarias no acaba de dar los frutos esperados e, incluso, porque algunos exportadores de mercancías -pescado congelado- a Argelia han comenzado a enviar sus contenedores vía Cartagena, un puerto cuyo tráfico creció un 27% en el primer semestre y que negocia con la naviera MSC para que ésta, una de las principales portacontenedores el mundo, comience a trabajar en sus muelles, lo que podría traer consecuencias todavía peores para Alicante.
El Puerto había atendido hasta el pasado 30 de junio a 89 barcos mercantes menos que en 2007 y ayer, fuentes del sector de las agencias aduaneras, "actualizaron" la cifra hasta los 200 desde que comenzara el año, aunque la cifra no es oficial. El Puerto movió en los primeros seis meses del año un total de 1.557.183 toneladas, lo que representó un descenso del 25% (517.291 toneladas) sobre los 2.074.474 toneladas que se gestionaron durante el primer semestre de 2007. Con la excepción del tráfico de cruceros, que ha tenido una evolución extraordinaria con un 78% más de barcos y un crecimiento del 191% de los turistas (42.956 frente a los 14.718 de 2007), el resto de la actividad portuaria se ha resentido colocando a Alicante, junto a Cádiz y Málaga, entre los puertos españoles con peores resultados.
El tráfico de contenedores cae un 12%, la mercancía general un 16% y, entre otros, los graneles sólidos (cemento) un 13%. Los datos negativos del Puerto -Puertos del Estado sólo tiene actualizada la estadística hasta el 30 de junio- contrastan con los que ofrecen el resto de las dársenas del Mediterráneo vecinas de la alicantina como Valencia, con 28,5 millones de toneladas hasta junio (7% más); Castellón, con 7,2 millones de toneladas (8,7%); y Cartagena, con 14,3 millones de toneladas y un crecimiento del 27%. Como anécdota, los resultados del Puerto de Gijón -destino final de la planta de biodiésel que se proyectó en Alicante y donde ya se trabaja con esta mercancía- que creció un 10% hasta junio con un total de 10,4 millones de toneladas.
La caída de la actividad no paralizará, sin embargo, los planes de la Autoridad Portuaria, que tras culminar la ampliación con los muelles 19, 22 y 23 proyecta iniciar en un año la ampliación de la actual terminal de contenedores prolongando el muelle 11. La terminal actual se inauguró en 1995.