I. V. / P. R. F. VALENCIA
Los socialistas valencianos se comprometen a "invertir la tendencia del modelo de gestión privada de la Sanidad". Ésta es la principal novedad incluida en la ponencia marco en este sentido que en su redacción original resultaba confusa al admitir que los convenios y contratos que se han adoptado en los últimos años con los centros hospitalarios privados resultarían muy difíciles de revertir en el caso de que el PSPV accediera al Gobierno de la Generalitat. Este punto resultó muy polémico ya que, a juicio de una parte del partido, admitía la gestión privada de la sanidad pública como un hecho consumado y fue objeto de la presentación de enmiendas, de forma que finalmente se aprobó ayer un texto alternativo que contempla el compromiso del PSPV de "invertir la tendencia del modelo de gestión privado de la sanidad implantado por el Partido Popular con el fin de garantizar el control público de la planificación sanitaria y de la calidad asistencial en condiciones de igualdad para todos los ciudadanos".
El PSPV tendrá, a partir de ahora, una sede autonómica del partido en la ciudad de Alicante, según el acuerdo que se tomó en la comisión que abordó la reforma del modelo de partido. Era una de las propuestas estrella del sector de Ximo Puig -el grupo que más enmiendas ha presentado al documento-, cuyos representantes , precisamente, abogaron por la cuestión durante el debate. Los socialistas tendrán una sede autonómica en Alicante pero también en Castellón, según apuntaron estas mismas fuentes.
Por otra parte, con respecto al cambio climático, la ponencia marco del PSPV recoge la "gravísima situación" que se atraviesa en la actualidad, pero se contempla que "con la política adecuada", si no es reversible, sí es paralizable. Los socialistas de la Comunidad apuestan por las energías renovables como medio para obtener energía sin que se emitan gases contaminantes a la atmósfera. En este sentido, al igual que consideran la desalación como el principal recurso para obtener agua, ser apuesta por las energías alternativas contra el cambio climático.
El alcalde ilicitano, Alejandro Soler, fue criticado a nivel doméstico ayer en Elche por el PP al haber anulado la reunión de la Junta Local de Gobierno para asistir al cónclave del PSPV. Los populares, a través de su portavoz adjunto, Manuel Latour, criticaron que el Ayuntamiento estuviera ayer funcionando al ralentí. De los 13 concejales del PSOE, sólo estaban en sus respectivos departamentos el responsable de Recursos Humanos, Emilio Martínez; el de Servicios y Sanidad, Carlos Ávila; y el de Juventud, José Miguel Masanet.
El PP reprocha a Soler, "falta de gestión. Se ve que no hay cosas interesantes en la gestión y de hecho el pleno que se celebrará el lunes está vacío de contenido", comentó Latour. Desde el congreso, el portavoz socialista, Alejandro Pérez, acusó al popular de "cinismo" por criticar que no se debata ahora la congelación salarial, asegurando que se hará en diciembre cuando se apruebe el presupuesto del próximo año, y afirmó que ayer "mientras todos los concejales del PP estaban durmiendo plácidamente, Alejandro Soler ya estaba trabajando con la subdelegada del Gobierno". Mientras, en Alicante, 10 de sus 14 ediles también estaban en el cónclave, de modo que tan sólo uno de ellos, el último en llegar, José Antonio Viñes, se pasó por el Ayuntamiento, toda vez que los otros tres que no son delegados -María José Adsuar, Ángel Pernías y Manuel de Barros- optaron por acudir al acto académico de apertura del curso en la Universidad de Alicante.