S. ESCRIBANO
Las nuevas instalaciones del Centro de Atención e Información de la Seguridad Social ubicadas en el barrio del Pla -en la calle Doctor Ayela- comenzarán a funcionar el próximo lunes y sustituirá a las anticuadas oficinas de la calle Pascual Pérez, situadas en un primer piso sin ascensor. Fueron esas barreras arquitectónicas las que plantearon hace años la necesidad de trasladar la asistencia a un recinto accesible para las personas con discapacidad. Aunque la nueva sede podría haber abierto sus puertas en 2007, la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, argumentó ayer que se ha prorrogado "hasta garantizar un acceso fácil a los usuarios", algo que dificultaban las obras en el barrio, por el TRAM y un aparcamiento. Además, "hubo algún problema con el aire acondicionado que retraso una licencia", afirma.
Durante una visita realizada ayer a las nuevas oficinas (en las proximidades del Museo Arqueológico -MARQ-), la subdelegada considero "un lujo" disponer de "unas instalaciones adecuadas al siglo XXI para prestar un servicio público". Y es que, las que se cerrarán el próximo viernes en la calle Pascual Pérez, "tenían muchas barreras arquitectónicas", como reconoció Llinares.
Las nuevas oficinas, ubicadas en una planta baja, tienen una extensión de 400 metros cuadrados y han supuesto una inversión de 900.000 euros. Por ellas podrán pasar más de 34.000 personas al año, como lo hicieron en las anteriores instalaciones de Pascual Pérez en el año 2007. Según el director provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), Miguel Ángel Martínez, la actividad de esta oficina y de las otras diez que hay en la provincia se ha visto incrementada en 2008 debido, en parte, al aumento de las tarjetas sanitarias europeas para viajar que se han expedido: 60.000 hasta septiembre frente a las 54.000 del año anterior.