ISABEL VICENTE
Definitivamente, los consellers, secretarios y directores generales de la Generalitat no congelarán sus sueldos. Dicen que tienen "las retribuciones más bajas del Estado" y que los altos cargos de la administración central ganan más, al tiempo que consideran que plantear esta cuestión en base a la crisis económica es demagógico porque se trata "del chocolate del loro".
Ésta fue una de las cuestiones más polémicas abordadas ayer en el pleno de las Cortes Valencianas en la última jornada del debate de Política General en la que, pese a su importancia, no estuvo presente el jefe del Consell, Francisco Camps. Los tres grupos con representación en las Cortes presentaron 115 propuestas de resolución entre las que se encontraban las peticiones de la oposición de que se congelen los sueldos, de que se reduzca el número de altos cargos y asesores del Consell y de que no aumenten los gastos corrientes en lo que PSPV y Compromís consideraron un "ejemplo de austeridad" que debería dar la Administración en tiempos de crisis. El pleno, con los votos del PP, rechazo las tres propuestas.
La diputada socialista Cristina Moreno, consideró una "vergüenza" que el gobierno valenciano "sea el único que se niega a congelar su sueldo" para el próximo año, y citó ejemplos como los de Rita Barberá, Javier Arenas o María Dolores de Cospedal que sí han adoptado esta medida "ejemplarizante". En cuanto al personal, Camps, tal como publicó este diario, ha incrementado de 181 hasta 319 el número de altos cargos y personal de confianza y ha aumentado en un 60% el gasto en este capítulo, hasta alcanzar los 12,6 millones de euros, frente a la época de su predecesor en el cargo Eduardo Zaplana. Para el PSPV, este dinero debería dedicarse a "medidas de verdad para afrontar la crisis". Cristina Moreno llegó a decir que el PP "disfruta con la crisis" al usarla "para azotar al Gobierno de Zapatero desde la irresponsabilidad".
El diputado del grupo Compromís Enric Morera incidió en que en tiempos de crisis el Consell debe dar ejemplo de "austeridad", ya que si todos los ciudadanos deben "apretarse el cinturón", el primero en hacerlo debe ser el Gobierno valenciano, dado que la Comunidad es "líder en destrucción de empleo".
Por su parte, el diputado del PP Fernando Giner acusó a la oposición de plantear una medida "demagógica" con "supuestas medidas de austeridad", y dijo que cuando el Gobierno reduzca los altos cargos "al nivel" de los que tiene la Generalitat, "podrá tener legitimidad" para plantear estas cuestiones. Giner dijo que el Consell ejecuta un programa de estabilidad con medidas "mucho más eficaces", y aseguró que congelar el gasto corriente de organismos públicos "pondría en riesgo" las políticas para garantizar la estabilidad del empleo, de los trabajadores y la reinserción de parados.
Según Giner, "la verdadera medida de contención" consistiría en que la Administración central y las Comunidades autónomas fijaran las retribuciones de sus altos cargos al mismo nivel que en la Comunidad.
TRASVASE
Acuerdo por el Tajo-Segura
Entre las iniciativas aprobadas ayer, figuran sendas propuestas del PP y del PSPV en la que se pide al Gobierno de España que defienda el trasvase Tajo-Segura, con la diferencia de que mientras la primera propone modificar la ley que derogó el Plan Hidrológico Nacional (PHN) la segunda pide oponerse a la reforma estatutaria de Castilla-La Mancha, que establece fecha de caducidad para esta infraestructura. El PP votó a favor de ambas propuestas, mientras que los socialistas no apoyaron la presentada por los populares, que también incluía la defensa del trasvase del Ebro.