F. J. B.
Los ayuntamientos españoles reducirán este año casi a la mitad (un 41,08%) los ingresos que obtienen de los impuestos relacionados con la actividad del sector inmobiliario, que sumarán 22.800 millones de euros, frente a los 38.696 millones de 2007, según el informe estudio de Instituto de Práctica Empresarial (IPE). Los expertos de la firma indicaron que la merma de casi 20.000 millones de ingresos en las arcas públicas este año por todos los impuestos relacionados con la actividad inmobiliaria (desde que se empieza a promover un suelo hasta que se vende la primera vivienda) son equivalentes a dos puntos porcentuales del PIB, con lo que, en su opinión, "repercutirá en el desempleo y la financiación pública".
Esta reducción de ingresos públicos deriva del parón de actividad que, según las proyecciones del IPE, se saldará este año con un descenso del 37,05% en el número de viviendas iniciadas, hasta situarse en las 398.446 unidades (la cifra más baja desde 2001), y una caída del 34,75% en las terminadas, hasta 422.981 viviendas (la cifra más baja desde 2002).
Además, el número de visados solicitados (primer trámite que se emprende para construir en el futuro una vivienda) se reducirá a más de la mitad (un 55%), desde los casi 700.000 de 2007, hasta los 310.566 de cierre de este año.