F. J. BENITO
La crisis económica y las dificultades que tienen los compradores para obtener financiación en bancos y cajas a la hora de suscribir el crédito hipotecario han provocado que los promotores hayan bajado los precios de la VPO por primera vez en la historia del sector en la provincia. El descenso medio alcanza los 12.000 euros y, aun así, muchos empresarios y el propio Instituto Valenciano de la Vivienda (Ivvsa) se encuentran con casos como el de compradores que se ven obligados a renunciar al piso protegido tras haber sido agraciados en el sorteo pertinente, o agentes inmobiliarios que acuden a las listas de espera para ofrecer viviendas en stock. En Alicante el precio máximo oficial para una VPO de régimen general está en los 1.698 euros el metro cuadrado y 2.183 euros el metro cuadrado en el caso de la vivienda de precio concertado.
Una promotora de Alicante que llegó a tener una lista de espera con 3.200 solicitantes para comprar una VPO en el Bulevar del Pla ha terminado por tener que llamar uno a uno a los potenciales compradores para ofrecerles el piso al que no pudieron acceder hace dos años cuando se abrió el periodo de inscripción. En Valencia es el propio Ivvsa el que busca una solución al problema de uno de los 44 afortunados que fueron elegidos de entre una lista de diez mil solicitantes para adquirir una VPO en el centro del casco urbano. Tras la alegría inicial el agraciado comunicó que no tenía más remedio que renunciar porque no encontraba financiación. El problema, derivado de la crisis y del endurecimiento de las condiciones que exigen bancos y cajas a la hora de la concesión de un préstamo hipotecario, ha terminado por cortar lo que otrora era un valor seguro, menos rentable que la vivienda libre pero seguro, la construcción de pisos protegidos. Fuentes del sector bancario de la provincia confirmaron que "es posible que se estén dando situaciones en las que los compradores no pueden acceder a un préstamo. Muchas promotoras piden de golpe desembolsos iniciales de 30.000 euros y no todo el mundo tiene dinero ahorrado. La financiación de una VPO alcanza el 80%, antes se solucionaba con una segunda hipoteca, con avales y garantías, pero esta fórmula se ha restringido".
Paralelamente, la recesión también ha tenido un efecto "positivo" en el sector de la compra-venta de viviendas protegidas y es el hecho de que hayan desaparecido de golpe las denuncias de presuntas corruptelas de los empresarios que solicitan pagos en dinero "b" que terminan encareciendo el precio final de una VPO, reglado por la Administración. Fuentes de la Conselleria de Vivienda admitieron, por su parte, que "no nos extraña que haya promotores que hayan bajado precios para tener más salida a sus productos, porque siempre que se ha hablado de los precios de pisos protegidos se hablaba de cantidades máximas, por lo que hay margen de rebaja".
En este sentido, un informe del Instituto de Práctica Empresarial presentado ayer en Madrid advierte de que la construcción de nuevas viviendas de protección oficial (VPO) caerá un 52% este año en España, desde las 83.793 viviendas iniciadas en 2007 hasta las 40.916 unidades, lo que además supondrá la cifra más baja desde 2000.
REPERCUSIÓN NEGATIVA
Las cadenas hoteleras recortan sus inversiones
La cadenas hoteleras reducirán su inversión prevista para este año un 45% con respecto a 2007, año en el que se realizaron 86 operaciones por valor de 1.150 millones de euros, lo que se traduce en un descenso de más de 630 millones, debido a las dificultades para obtener financiación y a la situación que atraviesa el mercado inmobiliario, según un informe de la consultora Aguirre Newman. El informe presentado ayer destaca que la actual crisis financiera y el endeudamiento ha limitado la presencia de la figura del promotor-hotelero y ha provocado un desajuste entre el precio de los activos y sus posibles compradores.
La caída de la demanda interna, el menor crecimiento del turismo extranjero y la evolución a la baja del gasto medio por turista auguran una tendencia a la baja del turismo que se mantendrá durante el segundo semestre de este año y que continuará en 2009, trasladándose a la inversión. Los malos resultados de la temporada alta han contribuido a frenar los proyectos en Alicante.