A. T.
Los colectivos vecinales de San Gabriel han acogido con discrepancias el informe del Seprona que relaciona la muerte de peces en el litoral del barrio el año pasado con unos vertidos de la planta industrial de Alcoa. Así, la Asociación de Vecinos de San Gabriel sí se muestra de acuerdo con la causa a la que apunta el informe, si bien muestra su sorpresa por la lejanía de la fábrica con el punto donde aparecieron los peces. Sin embargo, la Asociación Prosperidad de San Gabriel cree que se debería aclarar si la mortandad obedeció a un vertido en el barranco de las Ovejas.
El presidente de la primera de estas asociaciones, Francisco Hernández, consideró ayer que el documento aportado por el Seprona viene a "descartar que fuera por contaminación en los barrancos", tanto en el de Agua Amarga como en el de las Ovejas. Además, esto refrenda el argumento que, según explicó, siempre se ha ofrecido desde la depuradora de Rincón de León de que "no utilizan nada que pueda contaminar aguas ni sea perjudicial para los peces". Tan sólo dijo estar sorprendido por que pudiera ser Alcoa la responsable, por estar "un poco lejos", aunque estimó que hubiera sido posible que los peces "fueran a refugiarse" a San Gabriel tras haberse contaminado en otro punto del litoral.
El presidente de la Asociación Prosperidad, Antonio Moya, tachó de "irrisoria" esa posibilidad, y se reafirmó en la hipótesis de que se tratara de "algún vertido en el barranco de las Ovejas o por un producto para que no crecieran las cañas" en ese mismo cauce fluvial. A su juicio, si la contaminación hubiera sido frente a Alcoa, "los peces hubieran aparecido allí". Además, reiteró que la mortandad fue "instantánea y poco duradera", lo que, entendió, debiera hacer que se siguiera más la línea de algún vertido fecal o por algún barco del puerto.