J. L. GARCÍA
El alcalde de Morella y aspirante a la secretaría general del PSPV, Ximo Puig, anunció ayer que dispone "desde hace varios días de los avales suficientes" para ser oficialmente candidato a dirigir el PSPV y el próximo sábado estará en el Palacio de Congresos de Valencia para defender su alternativa ante los 565 delegados socialistas. Puig se adelantó así a su principal rival en la carrera por el liderazgo del PSPV, Jorge Alarte, al ser el primero en anunciar que tiene en su poder el 25% de los avales exigidos.
Como es habitual en estos procesos, no hubo concreción en cuanto al número de respaldos explícitos -"son más de los avales suficientes. Está sobradamente superada la cifra (los 142 necesarios)", dijo- ni se mostraron los nombres. Se trata de un cuestión simbólica: transmitir a la militancia una posición de fuerza en la recta final para tratar de generar una inercia de apoyo. Eso sí, Puig indicó que sus avales representan a todas las comarcas de la Comunidad.
En su intervención ante los medios, el aspirante trazó las líneas maestras de su proyecto y dejó entrever las claves de su hoja de ruta a una semana de que se elija al nuevo líder del socialismo valenciano. En primer lugar, Puig lanzó un claro mensaje ante la estrategia seguida por la dirección federal del PSOE, que defiende una candidatura única en la que se integren todos los aspirantes bajo el liderazgo de Alarte. "Quiero un PSPV autónomo y no tutelado, desde el respeto al PSOE. Los ciudadanos nunca confiarán en una organización tutelada o que sea una mera sucursal de una estructura central. Lo que hace referencia al socialismo valenciano lo ha de resolver el socialismo valenciano", advirtió.
Aunque preguntado directamente sobre su posición respecto a esa estrategia propiciada por el número dos del PSOE, José Blanco, y la secretaria de organización, Leire Pajín, Puig fue más prudente: "No tengo constancia directa de esa situación".
Esperando a Francesc Romeu
El alcalde de Morella también se refirió a los criterios sobre los que asentaría alianzas. Cuestionado por los pactos, su respuesta fue que el pacto ha de ser con los militantes y siempre sobre la base de las "ideas". Y lanzó otro apunte: "Hay compañeros que han debatido y han aportado cosas", comentó el candidato, en lo que parece un guiño a Francesc Romeu y Ana Noguera. Y es que, en las últimas semanas se ha trasladado desde el entorno de Puig y el de ese tercer espacio (Romeu-Noguera) la idea de unas coincidencias programáticas, ante un Alarte al que se presenta sin contenido ni proyecto.
De un modo u otro, la carrera por el PSPV afronta la última semana con todo por decidir y unos candidatos que se están guardando las cartas hasta el final. Además de comprobar quién tiene el 25% de avales necesario y quién iba de farol, los próximos días se escenificarán las posiciones de fuerza de cara al congreso. Precisamente, este martes está prevista una cena en Castellón donde el sector municipalista mostrará su respaldo al alcalde de Alaquàs, Jorge Alarte.