A. T.
El secretario regional del PP valenciano, Ricardo Costa, reivindicó ayer el apoyo masivo a Francisco Camps para que revalide la presidencia regional en el próximo congreso como muestra de la unidad del partido. Según dijo, "más del 91 por ciento" de los 1.300 compromisarios "han firmado su adscripción" al líder de la formación, con lo que "quieren que vuelva a ser el presidente. Esta unidad, añadió, contrasta con la "ensaladilla" que conforman los candidatos que se postulan para liderar el PSPV, pese a las acusaciones de los socialistas de "congreso a la búlgara".
Costa realizó estas declaraciones en el cierre del acto que realizaron los populares en Alicante de cara al congreso regional. A él, dijo que la provincia asiste, con sus 559 compromisarios, "unida, sólida y decidida a reelegir" a Camps. Frente a esto contrapuso otra vez al PSPV, donde "los militantes no van a elegir" a su próximo secretario general, sino "Pepiño Blanco", con lo cual será "el peor para la Comunidad".
En el acto también intervinieron los presidentes del PP en la provincia y la ciudad, José Joaquín Ripoll y Julio de España, respectivamente, y fue además el primero de estas características en el que Sonia Castedo participó como alcaldesa. Los tres coincidieron en la unidad del partido y el "proceso modélico", según Ripoll, para elegir a los compromisarios, al tiempo que alabaron la gestión de Luis Díaz Alperi desde 1995.
Desde el PSPV, el concejal alicantino Lalo Díez replicó que los socialistas "piensan y debaten" en sus congresos, frente a la "obediencia" que propugna Costa.