VICTORIA BUENO
La Conselleria de Educación no parece dispuesta a dejar ningún cabo suelto en su empeño para que la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC) se imparta en inglés en todos los centros -al menos en los públicos, ya que los concertados se han visto excluidos de dicho control-. Después de ordenar esta semana una batida general y sin precedentes de la inspección educativa para controlar este extremo con visitas y encuestas en los institutos, ha decidido insistir para tratar de doblegar la postura de los que se resisten.
Este periódico ha podido confirmar que aquellos institutos que a juicio de la conselleria no están cumpliendo estrictamente la orden de la conselleria que obliga a dar la clase de EpC en inglés, van a ser objeto de un seguimiento exhaustivo para comprobar dicho extremo y levantar la correspondiente acta al respecto.
Se trata por ejemplo de centros que en la encuesta telefónica de que fueron objeto el jueves pasado sobre el modo en que se imparte la asignatura, declararon abiertamente que, por decisión de sus respectivos claustros, la materia se da en castellano o en valenciano. De entrada ya han sido requeridos verbalmente por sus respectivos inspectores de que deben acatar la norma, de que tienen que cumplir con la legalidad vigente, pero además se les ha hecho saber que recibirán una visita expresamente para insistir en que se cumpla lo estipulado por la conselleria.
Estas órdenes de Educación no tiene vuelta de hoja y las centrales sindicales consultadas al efecto advierten de que en el caso de que tenga lugar la apertura de algún expediente por este motivo "la situación se agravará significativamente" porque "no hay quien respalde la organización pedagógica impuesta para impartir esta asignatura y los compañeros que han decidido mantener una postura, que es la que marca el sentido común, nos van a tener a su lado. Justo todo lo contario que los responsables educativos, que nos van a tener enfrente", como destacan en el sindicato mayoritario STEPV.
En la misma línea, tanto Fete-UGT como CC OO reiteran el ofrecimiento de sus respectivos servicios jurídicos y aunque expresan el convencimiento de que no llegue a abrirse expediente alguno tampoco recuerdan actuaciones con tan alto grado de "represión" como las que está promoviendo la conselleria. "Me faltan epítetos ante la actitud del conseller", dijo Manuel Picó.
A los centros que ya han recibido la visita de control de su inspector se les ha pedido que describan el clima que se respira en el aula y el detalle sobre cómo se desarrolla la programación pedagógica de la asignatura, los medios que se emplean y cómo se lleva a cabo la exposición ante los alumnos. La conclusión hasta el momento la resumió el viernes el vicepresidenta Rambla con un rotundo: "Muy satisfactorio".