I. CABANES
Ainhoa, con seis años recién cumplidos, ejerció de matrona improvisada y ayudó a su madre a dar a luz a su hermano José Javier, en el baño de su casa de Chelva (Valencia) la madrugada del jueves. Su padre había salido a buscar ayuda a un centro de salud y la pequeña se vio obligada a asistir a su madre en el alumbramiento de su hermanito. "Esto no se me hace papá", le dijo la niña a su padre minutos después del parto por haberla dejado sola en aquellas circunstancias. Madre e hijo se encuentran en perfecto estado de salud, ingresados en el Hospital la Fe de Valencia, donde fueron trasladados tras el nacimiento. El bebé, que pesó 2.120 gramos, se encuentra bien, aunque al tratarse de un parto prematuro, ayer permaneció en la incubadora. La madre explicó ayer que "no me podía agachar y le dije a mi niña que me ayudara a limpiar la sangre". Con toallas mojadas la joven matrona siguió todas las indicaciones de la madre y, casi sin darse cuenta, minutos después tenía en brazos a su hermanito.