VICTORIA BUENO
El Instituto Figueras Pacheco, único de la provincia que todavía ayer no había empezado las clases como medida de presión ante el peligro que implican las puertas de cristal de entrada, que siguen descolgadas desde el curso pasado, ha decidido reanudar el curso hoy aunque sólo a medio gas, utilizando únicamente el bloque del edificio más antiguo o pabellón A.
Esta mañana entrarán por tanto los alumnos de los dos primeros cursos de la ESO y por la tarde los de ciclos formativos y sólo a partir de que el viernes queden finalmente arreglados los accesos, según se ha comunicado a la dirección del centro, podrán entrar el resto de los estudiantes con normalidad.
No obstante, de esta previsión escapan los 60 alumnos de bachillerato cuyas familias, bajo el amparo de la AMPA del centro, siguen resistiéndose a cambiar de centro como les obliga la Conselleria de Educación a pesar de que en este instituto disponen tanto de aulas como de profesores para que sigan allí tras haber aprobado las asignaturas pendientes en septiembre.
Una de las madres afectadas cuenta con los ojos empañados que acaba de ponerse a trabajar y tenía previsto que su hijo el mayor, en bachillerato, llevara al centro a su hermano que ahora empieza primero de la ESO "pero no podrá hacerlo si le mandan a otro instituto más lejos y me veré obligada a dejar el trabajo".