REDACCIÓN
El 26% de las mujeres de la Comunidad Valenciana sexualmente activas afirma utilizar el coitus interruptus -popularmente conocido como "marcha atrás"- como método anticonceptivo habitual. A pesar de su escasa eficacia, es el tercer método más utilizado, tras el preservativo masculino (53%) y la píldora (43%).
Así lo asegura el primer Estudio sobre Hábitos de Salud e Higiene Íntima de la Mujer, elaborado conjuntamente por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y Ausonia, que ha evaluado la situación actual de los hábitos de salud e higiene íntima de las mujeres españolas, en concreto 1.265 mujeres de entre 12 y 74 años.
"La decisión de practicar el coitus interruptus como método anticonceptivo habitual suele estar relacionada con creencias religiosas o ideologías naturistas de la pareja, aunque en el caso de los jóvenes, también puede vincularse a relaciones imprevistas en las que no se dispone de ningún otro método", explica la experta María José Rodríguez, quien alerta del doble peligro de este método porque, "no protege de las enfermedades de transmisión sexual aumenta el riesgo de un embarazo no deseado".
Así, por cada 100 mujeres que utilizan el coitus interruptus se producen entre 10 y 38 embarazos al año, mientras que con el preservativo o la píldora, el riesgo se reduce a un 5 y 0,1%, respectivamente.