Las obras del tranvía dificultan la visibilidad de los comercios de la calle Catedrático Senante Llaudes, por lo que los empresarios han optado por utilizar un gran cartel para que la clientela lo visualice rápidamente y sepa que siguen abiertos al público. Sin embargo, las pintadas dificultan la lectura y algunos lo aprovechan como tablón de anuncios para ofrecer una habitación en alquiler. Además, la mitad inferior del cartel está arrancada, lo que impide leerlo en su totalidad.
En la fachada de un comercio de la misma calle, Catedrático Senante Llaudes, se repiten las pintadas y se pueden ver los cartones y las mantas con las que se tapa un indigente que duerme en el portal de una tienda de informática en alquiler de esta vía.
En la imagen que hay sobre estas líneas se puede ver un tramo de unos 50 metros en mal estado que une plaza del Mediterráneo con Tombola atravesando la avenida de Novelda. A diario pasan coches, pese a los baches, y también algún que otro peatón.