I.V.
Seis días ha esperado el presidente provincial del PP y de la Diputación, José Joaquín Ripoll, para firmar su renuncia a la Alcaldía desde que el jueves pasado Luis Díaz Alperi anunciara su decisión de dimitir para dar paso a Sonia Castedo. Finalmente ayer, a un día del nombramiento de la nueva alcaldesa, el que figuraba en el número dos de la lista en las pasadas elecciones municipales presentó su renuncia "tal como estaba previsto", en palabras del presidente de los populares alicantinos.
Ripoll ha estado ralentizando su firma para intentar aprovechar su posición como sucesor "natural" de Alperi, por su situación en la candidatura, para formalizar acuerdos con el presidente del Consell, Francisco Camps, que le permitan lograr algunas ventajas para sus partidarios y así presentarse con la mayor fuerza posible a la reelección a la presidencia provincial que tendrá lugar en diciembre. Fuentes del partido han señalado que pese a ceder su principal baza de negociación al firmar su renuncia a la Alcaldía de la capital, Ripoll no habría obtenido el compromiso de Camps de apoyarle para que repita en la presidencia provincial dadas las desavenencias entre éste y el presidente de la Diputación, que aglutina a su alrededor a los últimos reductos del zaplanismo.
Con todo, José Joaquín Ripoll ha optado en las últimas semanas por dar muestras de "buena voluntad" hacia el presidente de la Generalitat al darle su aval para la presidencia regional y al recoger los avales de los presidentes locales del partido en la provincia, gestos a los que se une la renuncia expresa hecha efectiva ayer, que es una condición indispensable para que Sonia Castedo pueda ser en el pleno de hoy candidata y ser elegida alcaldesa de Alicante.