P. ROSTOLL
El PP entró ayer de lleno en el debate congresual de los socialistas valencianos al fijar el debate de política general -el más importante junto con el de presupuestos de los que se celebran anualmente en las Cortes- para los días 23 y 24 de septiembre, a 48 horas de que arranque el cóngreso que debe decidir el futuro liderazgo de la organización del puño y la rosa en la Comunidad. El presidente de la Generalitat y líder popular, Francisco Camps, no sólo aprovechará la debilidad precongresual de los socialistas sino que, además, con su decisión, ratificada por los órganos de gobierno de las Cortes en los que el PP cuenta con mayoría, busca "matar mediáticamente" la convocatoria de los socialistas valencianos.
Y todo ello, máxime, cuando Francisco Camps suele utilizar los debates sobre el estado de la Comunidad para inundar el hemiciclo de propuestas y planes y más planes de actuación e inversión -muchos de ellos sin financiación- que "tapan" por completo cualquier otra intervención. El titular del Consell, de hecho, tiene previsto mantener su discurso de los últimos años centrado en la reclamación de agua, la reivindicación de la gestión de la Generalitat y pedirá mayor financiación. Nada nuevo en el discurso del máximo responsable de la administración autonómica. Además deberá aprovechar para empezar a perfilar la remodelación del Consell, toda vez que, en principio, esa es la fecha en la que debe cesar el conseller Fernando de Rosa para incorporarse al Poder Judicial.
La cuestión, a pesar de que los socialistas y Compromís votaron a favor de las fechas para "no perder el mes de septiembre" dado que el debate de política general es el primero del periodo de sesiones, provocó una disputa entre los grupos parlamentarios. Por el PP, Ricardo Costa mostró su "decepción" con los socialistas, a quienes critica por haber rechazado la oferta de "llegar acuerdos y de diálogo" respecto al calendario del nuevo periodo de sesiones y opinó que su grupo ha sido "exquisito" en la negociación del mismo.
Todo lo contrario opina el portavoz del grupo socialista, Ángel Luna. "Si hemos votado la propuesta de calendario del PP es porque la próxima es la primera semana posible para iniciar las sesiones plenarias, y ha remarcado que si el debate de política general no se ha hecho antes es porque no ha querido el PP", aclaró Luna que, en todo caso, lamentó que el PP haya roto con la práctica parlamentaria de no celebrar debates importantes coincidiendo con la semana en que un partido celebra un congreso aunque, igualmente, dijo estar "encantado" porque los socialistas están "preparados para los debates internos y externos". Para Mónica Oltra, de Compromís -el grupo que comparten Bloc e Iniciativa- "no hay que confundir aprobar con tragar" y afirmó que a su grupo hubiera preferido que la actividad parlamentaria hubiera comenzado "dos semanas antes".
DECLARACIONES
Puig pide que
se potencie el debate de ideas
El diputado socialista en las Cortes y aspirante a la secretaría general del PSPV, Ximo Puig, instó ayer a los militantes socialistas a que "se discutan más las propuestas y se hagan menos especulaciones vacías que solo buscan titulares". Además, agradeció el "apoyo masivo" recibido a las 261 enmiendas presentadas, lo que, en su opinión, "sin duda enriquecerá el debate y el proyecto de los socialistas".
Puig aseguró que "es hora de construir un proyecto socialdemócrata y valencianista" que devuelva a la sociedad "la ambición de progreso social, económico y en libertades y derechos". Además, pidió que se luche por un congreso "para los ciudadanos y para los trabajadores que es lo que nos interesa como partido".