REPORTAJE. ASISTENCIA SANITARIA
SYLVIA ESCRIBANO
Las urgencias atendidas en los hospitales de la provincia se han disparado cerca de un 50% en la última década. Mientras, sindicatos y profesionales coinciden al apuntar que la plantilla de médicos es insuficiente para hacer frente a ese incremento de la demanda. El resultado: malestar entre los facultativos, por la saturación de trabajo, y entre los pacientes, por las largas esperas y la precariedad en la asistencia. Los gerentes se escudan en los problemas para encontrar a personal que cubra las necesidades del servicio, sobre todo en verano. Pero, ¿por qué tanta dificultad? Los profesionales lo tienen claro: urgencias es un lugar de paso para ellos.
La precariedad de los contratos, el estrés del trabajo por la elevada presión asistencial y la carencia de una especialidad en medicina de urgencias hace que muchos de los profesionales que trabajan en estos servicios lo hagan de forma temporal. El presidente de la Asociación de Médicos Progresistas de la Comunidad, Ricardo Villanueva, explica que "la mayoría de los facultativos que pasa por Urgencias lo hace hasta encontrar una plaza en su especialidad". Además, "estamos rodeados de comunidades como Murcia o Castilla la Mancha que ofrecen más contratos estables, más dinero y una mejor organización".
Todos estos aspectos, unidos al déficit generalizado de médicos y al consiguiente aumento de la demanda de profesionales para cubrir otras especialidades, empujan a los facultativos que trabajan en las urgencias hospitalarias a marcharse a otros servicios "más cómodos", argumenta Villanueva. Al no existir una especialidad de Urgencias, los huecos se cubren "con internistas o médicos de familia que, en cuanto pueden, se van a trabajar en su especialidad", indica.
"Las urgencias han ido en aumento, pero el número de plazas prácticamente se ha congelado y los contratos que se hacen son precarios", incide Villanueva, quien asegura que "como mínimo hace falta aumentar en un 25% las plantillas para evitar que los médicos tengan que hacer más guardias de las que deben o se les obligue pese a estar exentos de realizarlas".
En el Hospital de San Juan, la decena de camas con pacientes en los pasillos de hace poco más de una semana ha colmado la paciencia de los profesionales ante la elevada carga de trabajo y las condiciones laborales. "En verano aumenta el número de pacientes urgentes al ser una zona turística y, sin embargo, no se cubren todas las plazas vacantes de los médicos de vacaciones porque no se ofrecen contratos atractivos", explican desde UGT.
Este sindicato indica que "son pocos los que acceden a un contrato para realizar guardias sueltas, por la inestabilidad, lo que provoca que hayan puestos sin cubrir". De hecho, desde CC OO aseguran que "durante los fines de semana sólo hay dos de los tres médicos que debería haber y entre semana las carencias son similares, con lo que ni forzando a los médicos a realizar más guardias de las que deben se soluciona el problema".
UGT considera que en este hospital "como mínimo hacen falta otros cuatro médicos de urgencias, que se sumarían a los nueve que hay en plantilla". El sindicato remite a las cifras: "Cuando el hospital se abrió en 1991 había 7 facultativos en plantilla y se atendían de 100 a 120 urgencias al día, mientras que ahora hay 9 y se ven de 250 a 280 pacientes diarios".
Desde el sindicato médico CESM argumentan que "si las urgencias se cubren es por el sobreesfuerzo de los profesionales y no por la gestión de Sanidad".