MANUEL DOPAZO
La Gerencia Municipal de Urbanismo lanza un ultimátum a los titulares de todas las licencias de obras que hayan caducado para que presenten en un plazo máximo de diez días la solicitud de prórroga. Transcurrido dicho plazo la concejala de Urbanismo y próxima alcaldesa, Sonia Castedo, procederá a anular la licencia, lo que obligará al titular de la misma a iniciar de nuevo todo el trámite de solicitud, con el pago de todas las tasas previstas, para volver a obtenerla. Sólo en los años 2005 y 2006 se calcula que hay cerca de mil licencias caducadas, por lo que pueden generar ingresos de casi 300.000 euros al Ayuntamiento.
Los servicios de la Gerencia de Urbanismo ya están trabajando en este asunto y la concejala asegura que en los próximos días comenzarán a remitirse los escritos a los domicilios de los titulares de licencias caducadas. En esta situación se encuentran todos los que han obtenido autorización para una obra mayor y no han pedido el permiso de primera ocupación, cuyo plazo por lo que respecta a la construcción de viviendas ronda entre los 18 y los 24 meses, aunque la caducidad se va a aplicar también a las licencias para locales, comercios, oficinas, bares, restaurantes y demás actividades, ya sea obra nueva o adecuación de un inmueble.
La concejala señala al respecto que las únicas licencias caducadas que se excluyen de este ultimátum son las que han pedido la preceptiva prórroga, que son muy pocos casos ya que es un trámite que se suele obviar. Castedo indica al respecto que se trata de un incumplimiento de una de las condiciones de la concesión de la licencia y que la irregularidad de esta situación es obligado subsanarla. Es por ello que transcurridos los diez días que ha concedido, procederá a anular todas las licencias caducadas cuyo titular no haya solicitado prórroga.
Esta anulación significa que la licencia no existe y hay que volver a solicitarla, con la obligación de cumplir todos los trámites y pagar las tasas correspondientes, ya que se vuelve a partir de cero.
Por el contrario, la petición de la prórroga sólo obliga al pago de la mitad del importe de la licencia de obras, según las tarifas fijadas en la ordenanza de la tasa por otorgamiento de licencias urbanísticas. Esta tasa, en el caso de viviendas, se fija en función del número a construir. Así, en viviendas unifamiliares la tasa es de 400 euros, en edificios de hasta 25 viviendas 800 euros, y el importe se sigue incrementado hasta los 2.000 euros para la construcción de más de cien viviendas. Si son locales o edificios para otros usos, la tasa oscila entre los 400 euros con superficie hasta cien metros, y los 1.150 euros para más de mil.
En todos estos casos la petición de prórroga, para que sea acordada por Urbanismo, deberá ir acompañada del justificante del pago del 50 por ciento del coste de la licencia, lo que puede deparar a las arcas municipales casi 300.000 euros. La prórroga deberá pedirse cuando se haya sobrepasado el plazo de ejecución concedido, incluso aunque se aduzca que la obra está terminada, al no haberse pedido la primera ocupación dentro del plazo estipulado en la licencia.