REDACCIÓN
El presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, negó ayer que insultara a al portavoz socialista, Francesc Colomer, y le preguntó por qué se sintió aludido cuando dijo "qué hijo de puta.." al finalizar el pleno de julio. Fabra señaló que se trata de una frase "bastante común", y que la usó en la conversación que mantuvo con el vicepresidente de la Diputación Francisco Martínez cuando ya había acabado la sesión plenaria.
Fabra contestó así al presidente del grupo socialista en la Diputación, Enrique Navarro, quien, en el pleno celebrado ayer, exigió a Fabra que pidiera disculpas por los insultos que dirigió a Colomer y propuso consensuar "unas reglas claras" que eviten esas situaciones.
A este respecto, Fabra, negó haberse dirigido a Colomer y aseguró que no pronunció su nombre cuando lanzó el insulto.
En esa sesión, Colomer afirmó que la provincia necesitaba saber si eran verdad las imputaciones "por delitos graves" que pesan sobre el presidente de la Diputación de Castellón. Inmediatamente después, Fabra cerró la sesión y pronunció la famosa frase.
Fabra acusó ayer a los medios de comunicación que divulgaron la grabación de "estar a disposición" del PSPV y de hacer "una campaña llena de mentiras", Además, tildó a Colomer de "tránsfuga", "cínico", "mentiroso" e "ignorante" y le ha acusado de "hacerse la víctima".