EFE
El proyecto complementario está fechado en noviembre de 2003, cuando gobernaba el PP, y en él se incluyen los toldos exteriores de los edificios de oficinas, la instalación eléctrica, el aumento del gálibo en rampas de bajada al sótano, la estructura metálica en puestos, el centro de transformación, el trazado de línea aérea y la exterminación de insectos, entre otros trabajos.
En opinión del concejal de Comercio, Pedro Lloret, "es evidente que muchas, por no decir todas las actuaciones que figuran en el proyecto complementario, deberían haber estado recogidas en el proyecto de ejecución".
"La instalación eléctrica, el gálibo para que puedan entrar los coches al garaje o el trazado de la línea aérea son cosas básicas, que lógicamente deberían haber estado previstas, recogidas y presupuestadas dentro del proyecto de la obra y no en un proyecto complementario que a fin de cuentas viene a aumentar el precio de la misma considerablemente", ha añadido.
Lloret ha considerado que si desde el principio "se hubiera exigido que todas las infraestructuras básicas constaran en el proyecto de ejecución jamás tendría que haberse realizado un proyecto complementario, con lo que al final se trata de pagar más por la mala gestión".