EFE
Durante el mes de agosto se recogieron en la playa de Levante, la más concurrida, sólo durante la madrugada 11.600 kilos de residuos, 2.600 más que el año anterior.
En julio el incremento de la suciedad fue mayor, ya que se pasó de 5.800 a 8.500 kilos, casi un 50 por ciento más, según los datos facilitados por la Concejalía de Playas, que califica de "alarmante" la situación y anuncia medidas.
Los datos corresponden exclusivamente al servicio de limpieza que se realiza a partir de las 6 de la madrugada, cuando, supuestamente, las playas han quedado limpias por todo el dispositivo que empieza a las 20.30 horas y finaliza a las 3.00 horas.
Este servicio matutino era "de mero repaso", según las mismas fuentes, pero se ha convertido en "imprescindible" para garantizar la calidad de la arena a los 30.000 usuarios que acuden por la mañana en temporada alta.
Rafael Raduán, encargado de la empresa adjudicataria de la limpieza de playas en Benidorm, Alfonso Benítez S.A., califica de un "fenómeno sin precedentes" la cantidad de envases de pizzas, botellas de cristal y restos de comida que han recogido este año en la arena, durante todo el día, pero principalmente por la noche.
Cerca de la playa hay restaurantes que ofrecen menús por 7 euros y bares que sirven las bebidas a precios muy económicos, pero parece que la crisis ha afectado al bolsillo de los turistas, que han preferido hacer sus compras en los supermercados para no prescindir de sus vacaciones, explican desde el Ayuntamiento.
Tradicionalmente era la zona próxima a las discotecas donde se concentraban los pocos aficionados al botellón, pero este verano la práctica se ha extendido por toda la playa.
El incremento de suciedad también se ha notado en la playa de Poniente, pero el perfil de turista de esta zona, familias y grupos de amigos de mediana edad, hace que sean "más respetuosos con el medio ambiente", señala Raduán.
Existe preocupación en el Ayuntamiento por la irrupción del fenómeno del botellón en la ciudad y por eso la Concejalía de Playas ha contemplado, dentro de la nueva ordenanza de playas, que verá la luz en octubre, la "restricción temporal del acceso a la playa" durante toda la noche y bajo la amenaza de una sanción económica.
El PSPV ya se ha apresurado a criticar la medida y ha pedido a la Policía mayor efectividad. La sanción por consumir bebidas alcohólicas en la vía pública es de 150 euros, una cifra que se está revisando en la nueva ordenanza de playas.