EUROPA PRESS
Rubio consideró que, "ante la falta de una explicación pública convincente por parte de Alperi, al margen de motivos personales, su repentino abandono del gobierno de la segunda ciudad de la Comunitat, tras 13 años, solo puede ser fruto de una situación de crisis profunda en su partido".
En esta línea, el portavoz socialista valoró que en la decisión de Alperi "se premia los intereses orgánicos partidistas frente a lo que debe ser la gestión al frente del Ayuntamiento" e insistió en la necesidad del popular de "dar una explicación convincente de porqué presenta su dimisión".
Rubio consideró "sintomático" que "24 después de amenazar a la oposición por el mero hecho de ejercer la crítica y presentar las alternativas más convenientes para la ciudad, Alperi haya presentado su dimisión". Lo que demuestra, a su juicio, una vez más su "brabuconería" y su tendencia a "confundir el ejercicio de la alcaldía con un cortijo privado".
El portavoz socialista advirtió, asimismo, de que Alperi se marcha, pero "deja sobre la mesa muchos asuntos que tendrán que aclararse, algunos de ellos en sede judicial," y que "pesarán como una losa a su sucesora", en alusión a la actual concejal de Urbanismo, Sonia Castedo.
El dirigente socialista subrayó que el todavía alcalde del PP "ha tenido la habilidad de encontrar problemas incluso en asuntos que no los tenían, ha salpicado la gestión del PP y le ha dado un cariz autocrático que ni el propio presidente Francisco Camps puede asumir".
En esta línea destacó que sobre el tapete quedan asuntos como "la planta de biodiesel en el Puerto de Alicante, el conflicto del barrio Juan XXIII, el desaguisado de Benlúa o el Plan de Rabasa".