ÁFRICA PRADO
En medio de la actual coyuntura económica y ante las dificultades para encontrar empleo entre los más jóvenes, la Subdelegación de Defensa en Alicante ha registrado un incremento considerable en las peticiones de ingreso en las Fuerzas Armadas en los siete primeros meses del año, cuya demanda casi se ha duplicado respecto al año anterior.
Según los datos registrados en los seis primeros ciclos de reclutamiento del año -entre enero y julio aproximadamente- las solicitudes para inscribirse en el Ejército en la provincia de Alicante ascienden a 1.463 personas, mientras que en el mismo periodo del año anterior las citas registradas fueron 832, lo que supone un incremento de un 75,8 por ciento en la demanda de personas que aspiran a convertirse en militares profesionales.
La cifra de solicitudes de este año, 1.463, se encuentra ya cerca del total de las registradas el año anterior, que ascendió a 1.700.
Aunque desde la Subdelegación de Defensa aclaran que no les corresponde interpretar si el aumento obedece a la crisis, afirman que el Ejército es visto como "una oportunidad y una salida laboral importante entre la gente joven", y apuntan que los factores socio-económicos influyen, entre otros, en la decisión de quienes buscan un trabajo estable con un salario digno como ofrece el Ejército, donde el primer sueldo bruto mínimo de un soldado o marinero es de 14.210 euros anuales.
No obstante, aunque los requisitos de entrada son sencillos -tener de 18 a 26 años y 2º de ESO- los exámenes incluyen un reconocimiento médico, pruebas de aptitud y físicas, además de méritos, por lo que sólo uno de cada cuatro aspirantes logra incorporarse a una unidad profesional. Entre las opciones, el Ejército de Tierra lo eligen en un 70% de casos, la Armada en el 23% y el Aire en el 7%.