J. G. G.
En tiempos de crisis, vacaciones en las Cortes. La estrategia de los populares de dilatar el debate de política general -la sesión más importante, junto con los presupuestos, con la que arranca cada curso político- y de acometer la obligada remodelación del Consell supondrá la paralización de la actividad en el Parlamento durante casi tres meses, ya que la última vez que la Cámara se reunió en pleno fue el 26 de junio pasado.
El presidente, Francisco Camps, pretende con ello, según coincidieron ayer varias fuentes del PP, poner sordina al congreso que el PSPV celebrará del 26 al 28 de septiembre, del que saldrán los nuevos líderes del socialismo valenciano, y marcar los tiempos en el inicio del nuevo curso político (con el debate sobre el Estado de la Comunidad Valenciana) y no que las nuevas caras del PSPV se impongan en la agenda mediática.
Por otra parte, la Mesa de las Cortes, encabezada por la presidenta, Milagrosa Martínez, se reunió ayer para abordar la tramitación de las iniciativas que han llegado al registro pero no sólo no discutió sobre la fecha de celebración del debate de política general -con el que arranca oficialmente el curso político-, sino que ni siquiera trató la invitación que el vicepresidente primero y portavoz del Consell, Vicente Rambla, hizo el viernes pasado para que los principales cargos de la Cámara, con retribuciones superiores a las del Gobierno autonómico, se bajen el sueldo. El viernes, en rueda de prensa, Rambla fue inquirido sobre la propuesta del presidente del Congreso, José Bono, de congelar los honorarios públicos. El portavoz del Ejecutivo consideró "demagógica" la petición de Bono aunque sí invitó a la presidenta de las Cortes a rebajarse el sueldo e incluso porque es "buen momento".