P. ROSTOLL
Francisco Camps está sólidamente instalado en el Gobierno y tiene un poder casi absoluto en el PP. Pero no parece dispuesto a morir de éxito. De hecho, el máximo responsable de la administración autonómica tiene previsto aprovechar el próximo congreso regional de los populares, convocado con fecha de la tercera semana de octubre, para realizar una importante renovación de la cúpula de la formación que podría llegar incluso a la secretaría general del PP si Ricardo Costa se hace un hueco en el Consell, en el marco de la remodelación que el presidente tiene pendiente tras confirmarse la marcha del conseller Fernando de Rosa al Poder Judicial.
Con un poder absoluto sobre el PP -en apenas tres días, Camps ya ha recogido la firma del 97% de los presidentes locales y de los dirigentes provinciales para apuntalar su continuidad al frente del partido-, el máximo mandatario autonómico tiene carta blanca para hacer lo que quiera. Y lo primero que va a hacer es dar "cargos de peso", como el propio Camps admitió ayer en un acto en Valencia, a las cuatro ponentes del congreso: Rita Baberá, María José Catalá, Isabel Bonig y la ilicitana Mercedes Alonso, hoy por hoy el principal valor en alza del PP en la provincia. No serán meros números en la ejecutiva, como ya dejó entrever el viernes en la cena de arranque del curso político, sino que tendrán tareas de coordinación de la acción del PP, un cargo al que desde las filas populares todavía no quieren poner un nombre.
El propio presidente de la Generalitat, de hecho, se encargó de anunciar una nueva etapa dentro de la formación a partir del cónclave regional en el que será aclamado para que continúe. "Comienza una nueva fase en la historia de la Comunidad y del PP y quiero que esa nueva fase esté presidida por el sí", afirmó tratando de dar un punto positivo a su intervención. El presidente volvió a destacar el papel de las ponentes en la próxima ejecutiva regional, donde asumirán el "constante debate" que desea que se genere en el partido.
En ese punto, el alcance de la renovación podría, incluso, llegar a la secretaría general del PP aunque siempre que Ricardo Costa, como ya avanzó este periódico, pueda encontrar acomodo en el Consell que Francisco Camps elabore tras la remodelación del Gobierno que está fijada para la cuarta semana de este mismo mes.
REMODELACIÓN
De Rosa: "El caso de Carlos Fabra es uno más"
El todavía conseller de Justicia, Fernando de Rosa, se comprometió ayer a trabajar desde el Poder Judicial (CGPJ) -en el que figura propuesto como vocal- para que "no haya ningún caso atrasado en esta Comunidad, para que en todos los órganos judiciales que lo necesiten haya refuerzo, por la modernización de la justicia y para que todas las cuestiones que afecten a la Comunidad y a toda España tengan la mejor disposición posible". Asimismo, apuntó que le preocupan "todos los casos de la Comunidad Valenciana" por lo que consideró que "no hay que centrarse en uno concreto", en referencia a la paralización de la investigación contra el presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, imputado por uno o varios delitos contra la administración. De Rosa admitió que el caso de Fabra tiene "trascendencia mediática" aunque recalcó que "yo voy a trabajar para que no haya ningún caso atrasado en esta Comunidad y no creo haya que centrarse en un caso concreto sino en todos aquellos en los que haya un retraso que impida que aquel que esté siendo investigado sepa si es culpable o inocente y quién tiene la razón en cualquier asunto". El aún responsable de Justicia del Ejecutivo autonómico fue interrogado también por si había hablado con el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, acerca de su sustituto en el cargo sobre lo que bromeó diciendo que "si lo hubiera hecho no lo diría". El jefe del Consell, en todo caso, durante un acto del PP no dio la oportunidad ni tan siquiera a los periodistas para que preguntaran sobre los inminentes cambios que deben abordarse en el Gobierno autonómico. Tanto De Rosa como la presidenta de la Unión Progresista de Fiscales, la valenciana Gabriela Bravo, también propuest para el Poder Judicial, quitaron hierro a las críticas que ha recibido el pacto entre los socialistas y el PP por el excesivo perfil político de los elegidos. Por su parte, el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, aseguró ayer que la "renuncia" del hasta ahora conseller de Justicia "facilitará" a Camps "la anunciada remodelación del Gobierno". El diputado del Bloc en las Cortes, Enric Morera, sí criticó el perfil político de los candidatos elegidos.