REPORTAJE. EN BUSCA DE LA INTEGRACIÓN
PINO ALBEROLA
La Asociación de Vecinos de Juan XXIII y la recién creada Asociación de Gitanos Rumanos de Alicante, Hai Rromale, han decidido unir sus fuerzas y trabajar codo con codo para tratar de buscar soluciones a algunos de los problemas que sufre el barrio.
Este acuerdo llega tras un verano muy tenso, marcado por las manifestaciones convocadas por los vecinos de Juan XXIII para protestar contra familias de gitanos rumanos que, según ellos, causan problemas de convivencia por su hacinamiento en pisos, suciedad y molestias al resto de habitantes.
Representantes de ambos colectivos recorrieron ayer algunas de las calles más conflictivas para discutir sobre lo que allí ocurre y aportar soluciones.
"Me parece magnífico que se haya creado una asociación de gitanos rumanos, porque así tenemos con quién hablar", explica Manuel Medina, presidente de los vecinos de Juan XXIII. Ante todo, continúa Medina, "queremos dejar claro que no tenemos nada en contra de este colectivo en general, nuestras quejas van dirigidas a algunas familias en concreto que pasan toda la noche en la calle, armando ruido, y que no se comportan de una manera cívica. Esperamos que esta nueva asociación se encargue de mediar con ellos porque son grupos muy cerrados".
En respuesta a esta petición de los vecinos Hai Rromale está dando los primeros pasos. Según explica su presidente, Mitica Cretu, "de momento hemos designado un vocal y tres representantes de zona, uno por cada área con mayor población gitana rumana en Alicante. Estas personas se encargarán de recoger las quejas de los vecinos y hablar con las familias gitanas. Esperamos que la respuesta en general sea buena, aunque siempre hay gente que no quiere integrarse".
La Asociación de Vecinos de Juan XXIII también está dispuesta a colaborar en todo lo que haga falta. "Queremos transmitir que la asociación está para ayudarles en lo que puedan necesitar. Por ejemplo, si tienen algún problema en escolarizar a los hijos pueden venir a hablar con nosotros, que les ayudaremos en lo que podamos ante la Administración".
En consonancia con la tónica de este verano, el recorrido de ayer no estuvo exento de tensión por parte de algunos vecinos que no escondieron ante los representantes de ambas asociaciones su malestar por la situación del barrio, culpando de ello al colectivo de gitanos rumanos.
"Es cierto que hay algunas familias que no se quieren integrar, pero no pueden culparnos a todos por esta situación. Creo que hay un poco de racismo y se está dañando enormemente la imagen que se da de nosotros", explica Mitica Cretu.