M. D.
El Ministerio de Fomento exige una pantalla vegetal acústica que proteja de ruidos a las futuras viviendas próximas a la autovía A-70 como una de sus condiciones para dar el visto bueno al plan parcial de Rabasa. Además, también reclama un paso a distinto nivel que la autovía para enlazar la futura urbanización con la ronda de San Juan.
Estas condiciones se recogen en un informe que el Ministerio de Fomento, a través de la Dirección General de Carreteras, ha remitido al Ayuntamiento sobre el plan parcial de Rabasa. Pese a todo, la exigencia de estas condiciones son un alivio tanto para el Ayuntamiento como para Enrique Ortiz, promotor de esta urbanización a través de la mercantil Viviendas Sociales del Mediterráneo, ya que el informe anterior, que denegaba la autorización, se ha suavizado por el actual, que pone condiciones, tras las rectificaciones que Ortiz ha efectuado en la ordenación viaria de Rabasa para adaptarla a las exigencias de Fomento.
En su nuevo informe, Fomento exige la realización de un "estudio específico de ruidos en el que se garanticen los niveles acústicos exigidos por la nueva normativa al respecto", tanto española como europea. Estas medidas contra los ruidos obligan a que se deje una zona de servidumbre acústica en los viarios del plan parcial, según recalca el Ministerio. Además, el informe señala textualmente que "deberá definirse la ejecución de una pantalla vegetal de protección acústica entre la autovía A-70 y las zonas destinadas a usos residenciales y dotacionales colindantes".
Otra exigencia es la conexión de la futura Rabasa con la Ronda de San Juan, que deberá efectuarse mediante un paso a distinto nivel que el de la autovía, y que "deberá responder a la tipología de ronda urbana y como tal, disponer de aceras para tránsito peatonal y carril para ciclistas".
Finalmente, el informe de carreteras advierte que las obras de remodelación del enlace entre la autovías A-70 y A-77, que están previstas en el proyecto de plan de Rabasa, quedan supeditadas a la aprobación del proyecto definitivo por parte de la Dirección General de Carreteras, en el que se deberá incluir un estudio de tráfico.